NBA

El curioso caso de Chandler Parsons

17:32 06/09/2020 | Un accidente automovilístico puso en riesgo su carrera, pero las rodillas hace mucho que quieren retirarlo. Un estudio de sus lesiones.

Parsons disputó solo cinco juegos esta temporada en Atlanta (Foto: NBA)

Jugador de Atlanta Hawks sufrió un accidente automovilístico y su carrera quedó en riesgo tras sufrir lesiones cerebrales y una hernia de disco”, decían la mayoría de los medios especializados en básquet del mundo. El involucrado era Chandler Parsons, que para ese entonces estaba recuperándose de una serie de lesiones que venían mermando su rendimiento hace años. 

 

Parsons iba a su casa en su móvil tras finalizar un entrenamiento y chocó con un conductor ebrio que, de hecho, todavía tenía una botella de alcohol en el rodado. El accidente sucedió en el norte de Atlanta, en un barrio llamado Brookhaven.  

 

Pero la carrera de Chandler ya conocía a la desgracia hace un tiempo. Tras haber sido seleccionado por los Rockets en el pick 38 del Draft 2011, el alero sorprendió a todos e irrumpió con fuerza en el conjunto texano. Luego, en 2014 lo contrataron los Mavericks, a razón de tres temporadas y 46 millones de dólares. 

 

Fue en ese entonces que comenzaron los problemas con sus rodillas. El alero se perdió los seis últimos juegos de la 2014/15 por una lesión en la rodilla derecha. Luego llegó a playoffs, pero apenas disputó un partido contra los Rockets y volvió a la enfermería para someterse a una cirugía en esa misma zona. 

 

En la 2015/16 pudo regresar, pero con minutos restringidos, hasta que el 25 de marzo del 2016 otra vez tuvo que hacer una pausa. Tenía que operarse de un menisco desgarrado en esa misma maldita rodilla que lo obligaba a perderse el resto de la temporada... 

 

A pesar de eso, los Grizzlies confiaron en él y apostaron por su vuelta, fichándolo el seis de julio de 2016 por 94 millones de dólares. Desafortunadamente, la vida otra vez le dio la espalda y apenas jugó 95 de los 246 partidos de Memphis en las próximas tres temporadas.  

 

El conjunto de Tennessee terminó diciendo basta y lo traspasó en julio de 2009 a los Hawks, que absorbieron su jugoso contrato. Entre burlas de la prensa y recriminaciones de los fanáticos, el alero intentó regresar a su nivel, pero no lo pudo hacer y solo participó en cinco partidos con Atlanta.  

 

El golpe más bajo fue el accidente, que ocurrió el 15 de enero de este año y el cinco de febrero fueron los Hawks los que lo dejaron libre. Aquel retazo de talento que se vio en sus primeros años ya es un mero recuerdo y Chandler todavía no sabe si continuará jugando al básquet profesional.  

 

A pesar de todos los contratiempos, Parsons siempre buscó regresar a su nivel y jamás dejó de intentarlo. La vida siempre golpeará fuerte. La respuesta, en consecuencia, debe ser aún más dura.  

 

Ignacio Miranda/ nachomir[email protected]
En Twitter: @basquetplus
En Twitter: @nachomiranda14

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