NBA

Sean Elliot y una asistencia que le dio vida

13:22 13/12/2020 | Tras haber sido campeón de la NBA en 1999, Sean Elliot sufrió la dura noticia de poseer una enfermedad que le dictaminaría diálisis de por vida o trasplante y allí su hermano tomó la posta.

Sean Elliot campeón de la NBA con Spurs (Foto: Getty Images)

“Por vos daría la vida”, es una de las frases que lo hermanos a veces usan para magnificar el amor que se tienen unos a los otros y en el caso de Sean y Noel Elliot la cuestión fue literal, ya que Noel le ofreció a su hermano Sean, figura por entonces de los San Antonio Spurs, uno de sus riñones para que este pueda seguir con una vida normal, más allá de que si volvería a jugar o no al básquetbol.

Sean Elliot siempre fue un guerrero adentro de la cancha, tenacidad, garra, entrega fueron las principales características de este alero que supo ser campeón de la NBA en 1999 con los Spurs, antes de tener que tratar una enfermedad que puso en jaque su vida y por supuesto su carrera.

Glomeruloesclerosis focal, una enfermedad que impide que los riñones filtren adecuadamente los desechos de la sangre, fue el diagnostico que recibió Sean Elliot a falta de un mes para que culmine la temporada regular de la campaña 98/99 justó en la que San Antonio se consagraría por primera vez en su historia.

Siendo uno de los emblemas de los Spurs, sabía que esa noticia no podía salir a la luz, porque iba a afectar el entorno de una temporada que estaba poniendo a San Antonio entre los serios candidatos, por eso que anteponiendo el equipo por sobre su problema continuó jugando y enfocado en el objetivo de todos, ganar el campeonato.

Sean Elliot fue elegido en el pick número tres durante el draft de 1989 y de entrada fue uno de los más queridos por el público, al día de de hoy tiene su camiseta retirada junto con la de Manu entre otros, y siempre defendió los colores del elenco texano hasta que en 1994 lo mandaron a Detroit por el controversial Dennis Rodman. Sin embargo su estadía fuera de San Antonio fue muy corta, puesto que en la temporada siguiente retornó al equipo y desde allí nunca más se separó de la franquicia, primero siendo jugador y ahora como comentarista de la transmisión partidaria, además de presentador como lo ha hecho en los retiros de las camisetas del trío más ganador de la NBA, Tim Duncan, Manu Ginóbili y Toni Parker.

El 22 de julio del 1999 en una conferencia de prensa, un mes después del título, anunció su problema en la prensa, dejando saber que su enfermedad le estaba afectando los dos riñones y por consiguiente se estaba buscando activamente un trasplante.

En su propia familia encontró la vida que estaba buscando, su hermano Noel Elliot era compatible con él para donarle un riñón y así fue que el 16 de agosto del aquel 1999 ambos se sometieron a la cirugía que salió con éxito, pero con mucho escepticismo para pensar en las vueltas a las canchas.

Pero como lo era en la duela también lo era afuera de ella, Sean batalló duro para volver a la actividad deportiva, sabiendo del riesgo que generaba eso, pero confiando en que podía darse y que para ello debía estar el deseo de querer hacerlo venciendo al miedo de sentirse frágil como para afrontar un juego tan físico como el básquetbol.

En el viejo Alamodome de los Spurs, el 13 de marzo del 2000 ante 27.000 espectadores, Sean Elliot volvió a jugar oficialmente y se transformó en el primer jugador profesional que vuelve a la actividad tras ser trasplantado y de esta manera con su hermano en la tribuna celebró la vida con lo que más le gusta hacer, jugar al básquet.

Hoy en día, tras 20 años, Sean y Noel continúan marcando vidas, son dos caras conocidas de lo que significa ser trasplantado con un donante vivo y con su ejemplo le dieron fuerzas a muchas personas que pasaron por situaciones similares y se aferraron en el caso de los Elliot para creer que se puede, que con amor y confianza se puede volver a tener un vida plena.

Mauro Osores / maur[email protected]

En Twitter: @basquetplus

Compartir