Informe

Mohamed Alí Seineldín, el aliado inesperado de Atenas en 1988

18:18 11/05/2020 | En la temporada 1988 de la Liga Nacional, Pacífico de Bahía Blanca vencía 2-1 a Atenas en las semis y debían jugar el juego 4 en Tres Arroyos, pero ocurrió algo imprevisto.

Richotti anota una bandeja ante Milanesio y Cerutti en Tres Arroyos (Foto Encestando)

Las primeras temporadas de la Liga Nacional tienen muchas historias folclóricas que hoy parecen imposibles, pero sucedieron. La que contaremos hoy es una de las más insólitas, porque tuvo condimentos de todo tipo. Ocurrió en el año 1988, cuarta edición de la Liga Nacional.

Una de las semifinales la jugaban Ferro contra River, duelo porteño, y la otra el campeón reinante, Atenas de Córdoba, contra la gran banda de Pacífico de Bahía Blanca, el equipo del que se había hecho hincha el país, porque representaba a un barrio y tenía una energía única, liderado por el ídolo del club, Marcelo Richotti.

Atenas era el gran favorito a ganar el título, pero empezó la serie ante Pacífico, en el Polideportivo Municipal (todavía no se llamaba Cerutti, obviamente, porque Palito jugaba en Atenas), perdiendo 100-99 con un tiro libre anotado por Federico Susbielles en los últimos segundos. Atenas ganó el segundo y los bahienses se volvieron 1-1, el gran objetivo. Ganar en Córdoba en aquella época era casi imposible, pero lo habían logrado.

El problema fue que Pacífico no pudo jugar la revancha en Bahía (tenían arreglado jugar en Estudiantes, donde entraban 5300 personas, generando al menos dos enormes recaudaciones), porque justamente en la última jornada de la fase regular, en Córdoba, el 22 de octubre, a Pacífico lo habían sancionado porque un hincha suyo había agredido al árbitro Jorge Morillo en ese juego, y recibió la sanción de no poder jugar en Bahía. Por lo tanto, tuvo que hacer en el club Costa Azul de Tres Arroyos, donde solo entraban 1200.

Así y todo, Pacífico jugó un partido bárbaro, en una cancha con la gente parara sobre las líneas y ganó el tercero 90-88 el sábado 2 de diciembre. Un día antes, en Villa Martelli, Mohamed Alí Seineldín había iniciado un nuevo alzamiento armado de militares disconformes con los juicios hacia los genocidas de la dictadura 1976-1983, generando una situación de alta tensión en Buenos Aires, donde River y Ferro jugaron el partido 3 en Núñez el mismo sábado que Pacífico y Atenas.

Ante lo que estaba pasando, la serie en Buenos Aires se suspendió. En Tres Arroyos no pasaba nada, pero Atenas, rápido de movimientos, aprovechó la suspensión de la otra semi y se volvió a Córdoba sin avisarle a nadie. Traían entre algodones a Pichi Campana y a Germán Filloy, por lo que una postergación del partido les venía bárbaro, porque además de descansar, bajaban la algarabía que había de los hinchas de Pacífico.

Los dirigentes del equipo bahiense tardaron en reaccionar y estaban comienzo un asado en una quinta ese domingo, esperando el partido. Un periodista llamó a un dirigente para avisarle temprano que Atenas no estaba y la respuesta fue contundente: "Que me chupen un huevo". Cuando fueron a la cancha, confirmaron que Atenas se había ido y ya estaba en la provincia de Córdoba. 

Sofocado el incidente militar, los cuartos partidos de ambas series fueron programados para el jueves 7 de diciembre. Atenas volvió a Tres Arroyos, pero ni paró en la ciudad. Lo hizo en un lugar cercano, y fue a Tres Arroyos solo para jugar, porque el clima era muy espeso. 

Esta vez, aunque Filloy no jugó y Campana no anotó puntos, Atenas fue otra cosa, Milanesio fue el dueño del partido (gran juego también de Cerutti), y borró de la cancha a un Pacífico que había perdido un poco el ímpetu del enorme triunfo en el tercer partido. Los cordobeses ganaron 77-62, fueron al quinto en Córdoba el sábado 9 y ahí lo liquidaron 86-72 para pasar a la final y lograr el bicampeonato superando 3-0 a River.

La historia dirá que nadie sabrá nunca qué hubiese pasado si el partido cuatro se hubiera jugado ese domingo 3, o si Seineldín no hubiera iniciado el levantamiento, o si, en última instancia, los directivos hubiesen salido del asado para ver qué pasaba. Pero lo que pasó, pasó. Y eso ya no tiene vuelta atrás. 

Partido 4 entero (faltan últimos segundos, pero ya decidido el resultad): Básquet desde siempre

 

Fabián García / [email protected]
En Twitter: @basquetplus

Fuente: 
Datos estadísticos: Javier Domínguez / Juan Carlos Meschini / Marcelo Richotti

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