Selección

Jimmy Thomas: "Me gustaría dirigir a la selección argentina femenina"

22:40 16/01/2017 | Básquet Plus habló con Jimmy Thomas, el recordado extranjero con pasado en Ferro y Gimnasia a finales de los 80 y padre de Sthefany y Erik.

Jimmy en su última visita a nuestro país, cuando vino para un homenaje que realizó Comodoro (foto: El Patagónico)
La historia en Argentina de James Edward Thomas, más conocido como Jimmy, es uno de los grandes recuerdos que se mantiene en nuestro básquet. Su paso no fue algo desapercibido, en un estadounidense que terminó nacionalizándose y que a pesar de su recorrido por distintas ligas del mundo tiene un vínculo único con el suelo nacional.
 
Casado con la bahiense Fabiana Díaz, Jimmy vivió casi quince años en Argentina y formó una familia que siguió arraigada al básquet. Sus hijos también son muy conocidos por estos lados, ya que es el padre de Stefhany Thomas, jugadora de la selección femenina, y Erik Thomas, que está teniendo un año bárbaro en la NCAA. Tanto Sthefany como Erik son argentinos (aunque Sthefany realmente nació en Chile cuando su padre jugó un breve periodo en Temuco), por eso la historia de los Thomas es algo que se mantiene y ha perdurado a través de los años.
 
En diálogo con Básquet Plus y a los 56 años (nació el 19 de octubre de 1960 en Florida), Jimmy explicó cómo es su actualidad, a qué se dedica y cuáles son sus proyectos. Entre estas últimas metas dijo querer ser el entrenador de las Gigantes, mientras que también se brindó a una charla de puro básquet hablando de sus talentosos hijos.
 
- ¿Qué es de tu vida?
. Trabajo para una empresa que ayuda a las familias con toda la parte de educación, para que consigan la plata para poder estudiar en una Universidad. Estoy viviendo en Tampa, pero nosotros trabajamos en la zona del Suroeste, que se extiende hasta una parte de Texas. Tenemos 10 diferentes equipos en el país, haciendo el mismo trabajo. La empresa se llama College Ambitions Assistance. En este momento estamos ayudando a más de 30 mil familias en este país. Trabajamos con chicos desde 8° hasta 12° grado. Monitoreamos las tareas de los jóvenes, los exámenes, su progreso y ayudamos a las familias a encontrar el financiamento.
 
- ¿Ayudan a conseguir becas o a conseguir dinero?
. Dinero en forma de becas. En este país las universidades tienen que repartir unos 45 millones de dólares en becas para los estudiantes, pero para calificar para el programa tenés que mantener un mínimo de un 3.0 o una B de calificación. También estoy trabajando ayudando a una escuela en la parte basquetbolística, pero no a tiempo completo como antes que estaba como entrenador. Tengo esos dos trabajos.
 
- ¿Seguís algo del baloncesto de Argentina?
. Sí, sobre todo cuando Sthefany está con la selección. Pero no tanto la Liga. Mis suegros están viviendo en Monte Hermoso. Antes de ayer hablamos sobre Bahía Basket. Pero de la Liga, no. No lo estoy siguiendo tanto. Cuando están mis hijos allá, ahí sí prestó más atención a lo que está pasando con el tema del básquet en Argentina. Sobre todo en la parte femenina, donde incluso había expresado mi interés en ser entrenador de la selección, aunque todavía las conversaciones están frías.
 
- ¿Hablaste con alguien por eso?
. Hablé con el Presidente y hablé con Sebastián (Uranga), pero nada en detalle. Mi intención es que el básquet femenino sea más, no solo en la selección, sino en la liga, que haya más desarrollo de las chicas. Porque a nivel sudamericano, Argentina está muy competitivo, pero cuando sale para jugar en el plano internacional se nota más la ausencia de nivel.
 
- ¿Y vendrías a vivir aquí en ese caso?
. Bueno, yo creo que ellos han tomado la decisión de seguir con el mismo entrenador. Obvio que había otros candidatos. No sé bien quién está, quién no, o qué decisión han tomado. Nuestra última conversación ya fue algunos meses atrás.
 
- ¿Cuándo fue la última vez que viniste al país?
. En el 2014 con mi esposa fuimos a Comodoro, porque retiraron mi camiseta. Fue muy lindo. Nos impactó mucho. Fue una sensación gratificante que hayan pensando en mi para formar parte de esas celebraciones del club.
 
- ¿Tenés buenos recuerdos?
. Claro, ni hablar. Estuve 13 o 14 años en Argentina. Mi hijo nació en Argentina, Sthefany en Chile. Y yo también me siento una parte argentino también. Tuve varias escuelas de básquet, en Bahía Blanca, Trelew... más otros campus en Buenos Aires. La gente que yo conozco de Argentina es como mi familia.
 
- ¿Erik nació en Paraná?
. Sí, estaba jugando en Echagüe...
 
- Me imagino que te habrá sorprendido un poco lo que pasó en los últimos años con la selección.
. La verdad que no, porque esta camada de jugadores de Ginóbili y demás generaron el gran boom del básquet argentino. Fueron suficientemente buenos como para salir de Argentina e ir a otros países a jugar. Son muy buenos, incluso entrando a la NBA. Y si ellos pudieron hacerlo, ¿por qué no podrían repetirlos otros? Pero tienen que trabajar como trabajaron ellos, que hicieron un gran trabajo en los clubes. Y lo hacían con el corazón, no por la plata. Argentina no tiene la capacidad de estar solo entre los cinco mejores países del mundo, sino entre los mejores tres. Eso es lo que yo veo por la calidad, por lo profesional y por cómo juegan al básquet.
 
- Bueno, a vos te dirigió el hombre que cambió la historia: León.
. Sí, el gran León. Muchos recuerdos. Un visionario absolutamente. Gracias a León el básquet argentino está como está.
 
- ¿Vos que vivís en Estados Unidos, qué es Ginóbili?
. Ginóbili es parte de una gran institución en los Spurs, es parte de todavía uno de los equipos más competitivos, no se lo está escuchando tanto como antes porque no son igual que antes pero igual siempre llegan a playoffs. Ginóbili es uno de los argentinos que está para liderar, por su estilo de jugar, con tanta pasión, con tanta lucha.
 
- A Sthefy la hemos visto más por la selección, pero a Erik lo vimos menos. ¿Cómo es él como jugador? ¿Tiene potencial?
. Lógico. Cuando yo hablo con mi hijo lo hago más como entrenador que como padre. Pienso que Erik es uno de esos jugadores que todos los días crece, está haciendo una buena campaña ahora, están primeros en su conferencia, la Southland jugando en la Universidad de New Orleans. Está de goleador en el equipo y también es primero en rebotes. Justamente la semana pasada salió jugador de la semana. Pienso que Erik es un jugador muy similar a Ginóbili, pero el Ginóbili joven, no el que todo el mundo conoce. Uno puede ver su potencial y sus capacidades, similar a las de Ginóbili cuando era joven en Argentina mismo. Ginóbili fue de Bahía a Italia y allí se hizo un gran jugador, por eso después lo llevan los Spurs y ahora es lo que es.
 
- ¿Y en qué se parece a Ginóbili?
. Pienso que en la pasión. Lo que más me gusta de Manu es que se mata, llama la atención. Puede ser titular o estar en el banco, y tiene la misma producción porque el entrenador de los Spurs sabe cómo usarlo. Manu tiene algo que muy pocos jugadores en el mundo tienen: es un estudiante del juego. Y muy pocos jugadores del mundo tienen eso, como Michael Jordan o Kobe Bryant. Ahora, en esta generación es otra cosa, en mi época había muchos jugadores así pero yo pienso que ahora estos jugadores que son estudiantes del juego no se ven. Hoy todos quieren a los jugadores atléticos, los que están en el gimnasio, los que tiran no triples sino que tiran a una cuadra del aro. Todos quieren a los que tienen atleticismo pero no entienden un carajo del juego. Es así, mirá cómo está el básquet ahora. ¿Por qué los Spurs tienen tanto éxito? Porque sostiene jugadores que entienden el juego, no como en el playground. Ellos inician sus ofensivas en defensa.
 
- ¿Se parece en algo a vos Erik?
. (Risas) No en el estilo de juego, es diferente. Pienso que cuando uno va creciendo, se va haciendo más veterano, uno va haciendo las cosas con más precisión, pero lo que sí pienso es que todos mis hijos tienen ese deseo de ganar y el deseo de ser el mejor. No el mejor en el sentido de que todo el mundo esté abajo de ellos, sino en el hecho de mejorar más en cada juego para que su equipo gane. Que ganen con o sin su producción, pero que ellos sean estudiantes del juego y hagan los puntos necesarios. A veces hacer puntos no es necesario, a veces es necesario hacer menos puntos y hacer otras cosas.
 
- Entonces si tuvieras que elegir sospecho que te gusta más LeBron que Curry...
. La verdad es que ninguno de los dos.
 
- ¿Quién te gusta entonces?
. ¿Quién me gusta como jugador en la NBA? Es muy difícil. Primero que nada no soy muy amigo de los tripleros porque para mí el básquet está hecho en la pintura, bajo el aro. Te podría decir qué equipo me gusta más, y ahí te diría que los Spurs porque ellos sí juegan al básquet. Jugadores que me gusten ya no juegan más: Kobe Bryant y Jordan. No por lo que hayan hecho, sino porque son estudiantes del juego.
 
- ¿Kawhi Leonard no te gusta?
. El es de la nueva generación, me gusta su estilo, llama la atención y sabe jugar. Cuando lo ves cada partido sabés que ese chico va a dar el 150% todas las noches. Me gusta su estilo, es bueno, pero todavía no es un Jordan o un Kobe Bryant, le falta aún.
 
- Volviendo a lo de Erik, ¿Le ves chances de ser selección argentina o no le interesa eso?
. Su deseo es ir a jugar a Argentina, pero la primera cosa para Erik en este momento es terminar sus estudios y tener un título. Lo segundo es que él ahora tiene metas personales como para su equipo. Obvio que en este país los equipos que ganan van a playoffs y son los que tienen más posibilidades, pero si no entra ahí hay que tener también buenas estadísticas.
 
- ¿El año que viene podríamos verlo en Argentina?
. No lo sé, todavía no lo sabemos. Para nada lo descarta, él es argentino. Su deseo es estar en la selección argentina, puede estar en la Liga Nacional pero tampoco es necesario para que esté en la selección porque también puede estar en otros lugares como muchos jugadores que están ahora.
 
- Lo que pasa es que casi nadie lo vio jugar.
. (Risas) Pero no sería excusa porque ahora podés ver jugar a jugadores hasta en la luna. Hay que buscarlo, hay que tener interés nada más. Ya no estamos en la etapa donde yo jugaba, hoy se lo puede ver en todos lados. Encima es mi hijo (risas). Está metiendo 20 puntos y 10 rebotes por partido (NdR: 19.6 puntos y 8 rebotes), los números hablan por sí solos.
 
- Para ir cerrando, ¿Quiénes fueron los mejores jugadores que jugaron cuando estabas acá?
. Obvio que el mejor equipo fue el Ferro del 89, campeones. Creo que en esa etapa la Liga era muy fuerte y competitiva, porque vos mirabas los jugadores de los equipos de River o Boca y después tenías equipos como Comodoro por ejemplo que siempre fueron fuentes con buen básquet. Siempre volví a Argentina a jugar porque me gustó la competencia y el nivel de juego que había.
 
- ¿Recordás algunos jugadores en especial?
. Varios. En equipos como los que te decía tenías jugadores como Cortijo, Diego Maggi, Uranga, Maretto, además de tener otros como Milanesio, Campana o Hernán Montenegro en Bahía. Había un montonazo de jugadores, y no es que uno era más que el otro. Yo tuve la suerte de estar en uno de los equipos de básquet más competitivos del país, porque la Liga era muy competitiva y había muchos equipos fuertes.
 
- ¿Cuándo venís para Argentina?
. Estamos proyectando ir para Argentina para finales de este año, porque este es el último año de Erik en college así que estamos esperando ver qué va a pasar con él y su futuro. Sthefy está en el equipo de entrenadores de la Universidad de Clemson, espera que la llamen para la selección pero a su vez está haciendo su master que es un título aparte como coach femenina, y mejor nivel de este no se puede conseguir porque está dentro de la conferencia más grande del país. Al equipo lo están construyendo, no es muy bueno todavía pero están armando algo muy competitivo en este primer año. Ella está esperando el llamado de la selección ahora, siempre con el deseo de llegar a los primeros olímpicos para Argentina.
 
 
En Twitter: @basquetplus
 
 

Compartir