NBA

El por qué detrás del campeón: las estadísticas que avalan a los Lakers

09:58 12/10/2020 | Repasamos los apartados en los que Los Ángeles se destacó para analizar su éxito en esta temporada y en los playoffs.

Foto: USA Today

Los Ángeles Lakers es el nuevo campeón de la NBA: en su consagración número diecisiete, le ganó en seis partidos las FInales al Miami Heat y coronó un año en el que su plantel se mostró como uno de los más dominantes y regulares que ha tenido la competencia. Los datos respaldan su éxito y bucear en las estadísticas avanzadas permite entender la razón de su logro.

A pesar del poderío ofensivo que supone tener a LeBron James y a Anthony Davis en el equipo, la realidad indica que el mayor valor de este conjunto dirigido por Fran Vogel ha sido la defensa: durante toda la campaña, ese sistema convertido en muralla ha hecho que muchos equipos sufrieran a la hora de encontrar respuestas en ofensiva ante ellos. Los Lakers terminaron la etapa regular con la tercera mejor eficiencia defensiva de la liga: 106,1, sólo por detrás de Toronto Raptors y Milwaukee Bucks. Nada mal para un conjunto que, en la 2018/19, ocupó el puesto trece de esa tabla.

¿La principal razón? Davis: desde que arribó, el interno se transformó en la piedra basal del aparato defensivo de Vogel, quien muy inteligentemente construyó sobre uno de los defensores más versátiles que tiene el torneo. Acoplados a él, jugadores como Dwight Howard hicieron del juego interno un verdadero núcleo de dominio a la hora de impedir la anotación del contrario. Alex Caruso y Avery Bradley le dieron esa expansión defensiva en el perímetro.

Ya en los playoffs, los Lakers se convirtieron en el segundo equipo que menos tiros de campo intentadosles permitió a sus diferentes oponentes, con un promedio de 81,4 y sólo por detrás de los 80,8 de Indiana Pacers en un segmento mucho más reducido de cuatro juegos. También fueron el segundo plantel que menos rebotes ofensivos cedió (7,4) y el que menos rebotes totales de promedio les permitió capturar a sus rivales (37,3).

En la temporada regular, esa capacidad de dominar la pintura en las cercanías de su aro se tradujo en el liderazgo en la tabla de bloqueos a nivel equipo: 6,6 por juego. Patrullar esa zona de la cancha también ha hecho que los Lakers sean el quinto equipo que menos puntos de segundas oportunidades permitió, con 12 de media. En postemporada, esa cifra bajó a 10,8.

En ataque, la franquicia de California se encomendó esencialmente a alimentar la potencia de sus dos estrellas. Eso se notó, casi particularmente, en estos playoffs. Anthony Davis fue el jugador que mejor true shooting (estadística que incluye en sus parámetros dobles, triples y tiros libres) ha tenido entre los que disputaron más de trece partidos en esa instancia: 66,5%. En lo que respecta al porcentaje de tiros de campo efectivos (medida que contempla el valor real de cada lanzamiento por los puntos que ofrece) bajo esas condiciones, LeBron James comanda la nave con 61,8%. ¿El segundo en la lista? La Ceja, con 60,3%.

Los Ángeles se ha destacado por "empantanar" a sus rivales imponiéndoles su ritmo: tanto en temporada regular como en playoffs, fue el número once en pace. Sin embargo, la cifra disminuyó (de 101,2 posesiones a 97,5 en PO) y eso les permitió dominar gracias a su defensa en estacionado y a la eficiencia de sus componentes en ataque. Pero, al cortar y poder correr la cancha, nadie impactó más que ellos en esta postemporada: promediaron 22,3 puntos (cifra más alta) con un 57,1% de acierto en esas situaciones.

Si hay algo para criticar de este conjunto en los momentos más determinantes, eso tal vez sea su incapacidad para anotar en el clutch: cuando la diferencia en el marcador era de 5 puntos o menos y el reloj contaba dos minutos o menos para el cierre, los Lakers promediaron 5,4 tantos por juego en los playoffs. Es la tercera marca más baja, apenas por encima de Philadelphia 76ers y Brooklyn Nets. Han perdido cuatro de los diez enfrentamientos que se definieron de esa manera y los seis que consiguieron fueron, en esencia, por su fortaleza defensiva: le permitieron anotar sólo 1,4 tiros de campo a sus rivales.

En conclusión, la gran virtud de los angelinos fue cimentar sus triunfos en el rocoso aparato de defensa que Vogel creó a través de Davis y los diferentes satélites especialistas que lo acompañaron. Al mismo tiempo, tuvieron la inteligencia como para saber que el poder resolutivo de sus dos figuras podía hacer el trabajo en el costado ofensivo y crearon situaciones propicias para ello. La fórmula del campeón, esa que nadie pudo vulnerar totalmente.

Leandro Carranza | [email protected]
En Twitter: @basquetplus | En Twitter: @leocarranza99

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