Francia

Atenas 1997: el equipo que casi jugó contra los Bulls de Jordan

19:07 12/01/2020 | Estuvieron a un triple de jugar la final contra Chicago Bulls. Perdieron 89-86 ante Olympiakos. Pusieron a Argentina en lo más alto.

Milanesio y Campana fueron los líderes (Foto: Atenas)

Un triple fue la diferencia entre el cielo y la gloria, entre el oro y la plata, entre el cielo y el infierno. Un triple que les negó la posibilidad de enfrentar a Michael Jordan, Phil Jackson y los invencibles Chicago Bulls. Ese equipo era Atenas de Córdoba y su camiseta verde representó a la Argentina y al básquet nacional como nunca antes lo hizo ni lo volverá a hacer. Marcelo Milanesio, Héctor Campana y Fabricio Oberto, entre otros lograron algo impensado y utópico y estuvieron a segundos de disputar una de las finales más increíbles del deporte mundial. 

La hazaña transcurrió en 1997, durante el McDonalds Championship que se disputó en París, Francia. Atenas conquistó el tercer puesto de un torneo en el que enfrentaba a los mejor equipos del mundo. Olympiakos, PSG Racing, Chicago Bulls, Benetton Treviso y ellos, a un sólo juego, por todo o nada. Golpe a golpe, partido a partido, los cordobeses sorprendieron a todos y les ganaron a los italianos por 87-78 en el debut. 

Luego, llegó el turno de Olympiakos, uno de los equipos más duros de Europa. Talentos como Karsinovas, Rogers y Tarlac fueron fuerzas implacables que le permitieron al conjunto griego sacar 14 puntos en el segundo tiempo. Sin embargo, Atenas, fiel a su espíritu, no se dejó romper tan fácil y remontó la situación para que la cosa se defina en los minutos finales. Allí ocurrió el maldito triple del lituano Karsinovas, quien con sangre fría puso a los suyo al frente por tres de ventaja. En la última jugada, Oberto tuvo la chance de empatarlo con un triple pero el destino le dijo que no y todo terminó.

Luego, en el partido por el tercer puesto el equipo argentino fue indómito e implacable, venciendo de manera contundente a un equipo de PSG Racing que nunca pudo encontrarle la vuelta. Allí Marcelo Milanesio fue el intérprete perfecto de una melodía cordobesa que sonó en lo más alto del Viejo Continente.

Este equipo no se quedó con el oro, pero logró enfrentarse a los más grandes y competir con ellos. Después vino la Generación Dorada, los campeonatos de Peñarol, la dinastía de San Lorenzo y la debacle de algunos gigantes. Pero todo empezó ahí, en ese torneo parisino en el que un grupo de argentinos demostraron que los inmortales también pueden sangrar y que nada es imposible con esfuerzo, determinación y concentración.  

 

 

 

Ignacio Miranda/ [email protected]
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