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Hola NBA: soy Facu Campazzo, y vengo a romperla

13:09 10/12/2020 | Dejando una huella por donde jugó, contrastando preconceptos de muchos, Facundo Campazzo se puso la siete de Denver y su felicidad demuestra estar en un sueño del que no quiere despertar.

Facu Campazzo con la camiseta de Denver y la sonrisa a full (Foto NBA)

Cuando niño, en su Córdoba natal donde derrochaba toda su energía en el deporte que lo convocase, Facundo Campazzo se enamoró del básquetbol cuando pisó la cancha del Municipal de Córdoba en el minibásquet y desde allí todo se remontó a sueños por cumplir.

A lo largo de su historia con la naranja, Facundo Campazzo se fue ganando lugares gracias a muy buenas actuaciones individuales, sorprendiendo a propios y extraños, no solo por su físico pequeño sino también por su personalidad y tenacidad que lo llevaron a sobresalir donde jugara.

Desde aquel Campeonato Argentino de Clubes de Cadetes que Campazzo jugó con Unión Eléctrica de Córdoba en Mar del Plata a hoy en sus entrenamientos con Denver, hubo muchos cambios en su vida, fue padre, cambió la alimentación, mejoró mucho en su juego, pero nunca perdió su esencia, la de divertirse con la pelota, sin dudas el gran secreto de su éxito.

Peñarol fue la primera escala para el joven Campazzo, con apenas 17 años llegó como reclutado al Milrayitas y rápidamente encandiló a Sergio Hernández, quien lo puso a jugar como quien saca a un perro al parque a correr la pelota, la energía de Facundo desde el minuto cero hizo que la consideración del entrenador pase rápidamente de tercer a segundo base en un equipo que ganaba todo.

El retiro repentino del Tato Rodríguez le dio otro empujoncito al joven cordobés que debió tomar las riendas de Peñarol y ser el base titular del equipo multicampeón marplatense, catapultándolo al básquetbol europeo y nada más y nada menos que al Real Madrid, no obstante el sueño NBA continuaba su curso en la cabeza de Campazzo.

En el Madrid se vio de reojo la llegada de este chico argentino, campeón de todo en su país, con un juego olímpico a cuestas, pero su físico volvía a generar dudas, simplemente porque el común de la gente en España no conocía su temperamento.

Algunos le llaman derecho de piso, otros adaptación y en todo caso sea lo que sea, a Facundo le costó hacer pie esa primer temporada donde el Madrid ganó todo, pero él por primera vez en su carrera veía casi todo desde la banca de suplentes, algo que tuvo que aprender y tolerar para canalizarlo en los entrenamientos, porque está claro que rendirse no era opción para su mente inquieta, con el sueño NBA en aquel entonces volando bajo en su cabeza, pero presente siempre.

Dos temporadas en Murcia para confirmar a los españoles de que está hecho su carácter y su juego, haciendo fantasías a diestra y siniestra, Facu comenzó a encantar al público y rápidamente se transformó en uno de los jugadores favoritos de la Liga Endesa. Como plataforma de despegue la UCAM le hizo tomar el envión necesario para volver a poner su nombre en el candelero y el Madrid esta vez no dudó, lo repescó de su cesión y le dio el lugar que pedía a gritos.

Con viento de cola desde Murcia, Campazzo arrasó con lo que tenía a su paso en el Real y en poco tiempo se trasformó en el motor del equipo de Laso, con una alta dosis de vértigo en su juego, pero con la imaginación y la frescura que solo los jugadores de su personalidad pueden tener, diversión y competencia a la vez, una química bien amalgamada en la carta de menú de jugador de Facundo Campazzo.

En su vuelta a Madrid fueron tres años jugando a tope, lideró a su equipo a obtener dos Ligas Endesa, una Euroliga, dos Supercopas de España y una Copa del Rey, además de ser figura en innumerables partidos importantes. Otra vez el sueño NBA volvió a ganar terreno en su cabeza, está vez con una fuerza latente a la medida de la intensidad que Campazzo impone en la cancha.

El subcampeonato del mundo fue la frutilla de postre, representar a su país como el segundo emblema del equipo detrás de Scola, es otro galardón de los grandes en su carrera. Toreó con sus amigos de la selección a figuras de la NBA y demostró que él puede ser uno de ellos, que puede estar ahí, manifestando sin decir que tenía un sueño llamado NBA.

El 23 de diciembre será la cita señalada para que la historia se haga realidad, para que Facundo Campazzo cumpla su sueño, ser jugador de la NBA y seguramente que habrá nuevas novedades en el boletín de sueños de Facundo, quizás en algún tiempo cuente que su meta también era ser campeón de la NBA.

Mauro Osores / [email protected]
En Twitter: @basquetplus

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