NBA

El mejor quinteto formado por los número uno del Draft

20:47 20/08/2020 | Muchos de los grandes jugadores en la historia de la liga fueron escogidos antes que todos en sus respectivas ceremonias. Armamos un cinco inicial conformado por los mejores.

Johnson, Iverson, James, Duncan y Abdul-Jabbar. (Foto: Getty Images)

A lo largo de los años, el Draft de la NBA ha servido para que las franquicias puedan conseguir a jugadores sobre los cuales construir su futuro. Y, a pesar de que muchas veces las figuras más importantes han caido a puestos posteriores, lo cierto es que varias de las leyendas de la competencia fueron seleccionadas en primer lugar. Ante esto, armamos un quinteto con los mejores número uno de la historia.

Magic Johnson es el indicado para ocupar la posición de base. El legendario perimetral de Los Ángeles Lakers llegó a la franquicia en el Draft de 1979 luego de que estos ganaran la rudimentaria lotería que por esos tiempos determinaba la primera selección: los peores equipos de cada Coferencia se la disputaban a través del lanzamiento de una moneda. Su impacto fue inmediato y el título de 1980 lo tuvo como el MVP Finals.

Fue el primero de cinco campeonatos en la década del ochenta, lapso en el que se repartió el dominio con Larry Bird y sus Boston Celtics. Magic terminó su carrera con promedios de 19,5 puntos, 11,2 asistencias, 7,2 rebotes y 1,9 robos, ganó tres galardones del MVP de la temporada regular y de las Finales y marcó un antes y un después en su puesto. Oscar Robertson corre por detrás en esta consideración.

Allen Iverson podría ser la elección más potable a la hora de hablar de los escoltas. Si bien The Answer también cumplía la función del creador de juego, su influencia en el desarrollo de un partido tenía mucho más que ver con la anotación. Fue seleccionado en el Draft de 1996 por los Philadelphia 76ers, ganó el Rookie del Año en esa temporada y completó una carrera muy exitosa a la que sólo le faltó el título: 11 veces All-Star, cuatro veces campeón de anotación, líder de la competición en robos en tres oportunidaes y MVP de la temporada regular en 2001. Registró promedios de 27,6 puntos, 6,2 asistencias, 3,7 rebotes y 2,2 robos por enfrentamiento.

El puesto de alero no tiene discusión alguna. LeBron James, número uno de la ceremonia de 2003, es quien merece ubicarse en ese casillero. El actual jugador de Los Ángeles Lakers es considerado uno de los deportistas más dominantes e influyentes de su época no sólo de la NBA, sino también del deporte en general. En sus diecisiete campañas acumula tres títulos, tres MVP Finals, cuatro MVP de la etapa regular, quince participaciones en el All-Star Game y un sinfín de reconocimientos individuales.

El Rey siempre fue un atleta capaz de impactar en diferentes facetas del juego, pero gran parte de su trayectoria lo encontró en esta funcion. Todavía le queda mucho combustible en el tanque, pero hasta el momento ha alcanzado medias de 27,1 puntos, 7,4 asistencias y 7,4 rebotes en 1265 juegos.

Como ala pivote, la elección está bastante clara: Tim Duncan no tiene competidor. Con la camiseta de los San Antonio Spurs, el interno fue la pieza fundamental en la construcción de los mejores planteles en la historia de la franquicia. Bajo su liderazgo dentro de la cancha desde que fue elegido en el Draft de 1997, los texanos sumaron cinco anillos en quince años. A nivel individual, él logró tres MVP Finals, dos MVP de temporada regular y quince inclusiones en el Juego de las Estrellas.

Duncan ganó campeonatos en tres décadas distintas, conformó junto a Manu Ginóbili y Tony Parker el Big Three más ganador de todos los tiempos y ya tiene retirado su dorsal en los Spurs. Además, pertenece a la camada de figuras que serán inducidas en el Hall of Fame en esta clase del 2020. En su carrera, registró promedios de 19 puntos, 10,8 rebotes, 3 asistencias y 2,2 bloqueos por cruce.

Kareem Abdul-Jabbar emerge como el pivote más importante dentro de los número uno del Draft. Fue selecionado cuando todavía se llamaba Lew Alcindor, en 1969 y por los Milwaukee Bucks. Dos años más tarde, ganó su primer título y fue el MVP Finals. Ya como miembro de Los Ángeles Lakers, sumó otros cinco campeonatos para completar uno de los palmarés más abultados en cualquier deporte estadounidense: seis anillos, seis MVP de temporada regular, dos MVP Finals, diecinueve apariciones en el All-Star, dos títulos de anotación, cuatro de bloqueos y uno de rebotes.

Sus promedios de carrera son de 24,6 puntos, 11,2 rebotes, 3,6 asistencias y 2,6 tapones. La frutilla del postre es su cifra anotadora en el acumulado: con 38387 tantos, aún mantiene el liderazgo en la tabla histórica de puntos totales. Los únicos pivotes que también fueron escogidos en el primer puesto de su camada y pueden hacerle frente son Hakeem Olajuwon y Shaquille O'Neal. El primero (elegido en 1984) se estableció como uno de los mejores defensores que se hayan visto, fue el único capaz de liderar a un equipo hacia el campeonato en dos ocasiones durante el dominio de los Chicago Bulls en los noventa. El segundo billó desde que arribó a la liga en 1994. Sumó cuatro títulos, tres MVP Finals, un MVP de temporada y reinó en la pintura como pocos.

Leandro Carranza | [email protected]
En Twitter: @basquetplus | En Twitter: @leocarranza99

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