La Liga 2016/17

Calfani: "Es inevitable pensar en la NBA, lo tomo como una motivación"

22:20 08/05/2017 | El ala pivote uruguayo habló con Básquet Plus sobre su sueño con chances NBA, la realidad de San Lorenzo y su admirable crecimiento personal.

Calfani sueña con la NBA, pero bajo su óptica todavía le falta mucho para llegar ahí
Mathias Calfani vive un presente único tanto a nivel personal como colectivo. Mientras atraviesa una temporada de adaptación que lo ve afianzándose día a día producto de un nivel fantástico y de constante ascenso, de la mano llega la explosión de un San Lorenzo que nuevamente aparece como un gran candidato de la temporada y que ya se quedó con el 1 de la Conferencia Sur a raíz de una fase regular de mucho vuelo. El interno uruguayo goza de un momento bárbaro, y su desarrollo lo ha puesto en la órbita de la NBA donde es seguido por franquicias como Chicago Bulls, entre otras.
 
Sin embargo, el jugador de 25 años nacido en Artigas (la capital más al norte de Uruguay y a 600km de Montevideo) no se ha nublado con toda esta fuerte exposición que ha ganado durante la temporada. Fiel a sus principios, a las raíces que les han inculcado en su hogar y a los grandes referentes que tuvo desde muy chico, Calfani cree que todavía está lejos de ese sueño por llegar a la mejor liga del mundo. En diálogo con Básquet Plus analizó esta chance NBA, como así también el salto que ha logrado pegar en esta 2016/17, la proyección en su carrera y la actualidad de un San Lorenzo que se fortalece cada vez más de cara a los playoffs.
 
- Ya tienen el 1 del Sur y me parece que están en un momento tan sólido que prácticamente no dudo que es ese pasaje que todos esperan tener antes de los playoffs. ¿Están ese pico alto que tanto se busca?
. Sí, creo que en el equipo estamos contentos por haber logrado ese primer objetivo de clasificar a playoffs directamente, y ahora con el 1 creo que resulta ser un gran premio para este grupo que a lo largo de todo el año tuvo muchas piedras en el camino. Con eso me refiero más que a nada a las lesiones, que nos persiguieron a todos y la mayoría de los jugadores se ha perdido juegos por eso. Creo que el único que no se perdió partidos a lo largo de la temporada por esto fue Jerome (Meyinsse). Por eso para nosotros el haber logrado el 1 pese a eso y haber mostrado un nivel muy alto también creo que nos motiva y nos permite soñar con defender el título.
 
- Este año me cuesta encontrarles ese clásico bajón que tienen todos los equipos a lo largo de los 56 partidos. ¿Eso los hace pensar un poco o creés que ya pasaron por ese bache?
. Eso preocupa si no sabés salir de él, si no sabés cómo sobrellevarlo. Creo que nosotros nos mantuvimos siempre fuertes de la cabeza, conscientes de que la mayoría de las cosas dependían de lo que hiciéramos nosotros en cancha. Creo que nuestro mejor nivel fue en el Súper 4 y la primera fase de la Liga de las Américas, que justamente fue cuando combinamos estando todos sanos, todos pudimos estar en cancha jugando y creo que ahí se vio lo mejor. Después por lesiones o alguna otra cosa siempre se tuvo que rotar el equipo. Si hablamos de bajones creo que el nuestro fue después de la Liga de las Américas. Ya antes se podía ver venir un poco, porque me lesiono yo, el partido antes de viajar se lesiona Mati Sandes, Marcos Mata vuelve a jugar recién en esa etapa porque venía de una lesión y después allá se lesiona Gaby (Deck). Entonces fue como un conjunto de cosas que después de Liga de las Américas no la pasamos bien, no encontrábamos el juego otra vez porque en todo momento tenés que estar incluyendo jugadores nuevos o cambiando algún tipo de juego porque no tenés el mismo tipo de jugadores.
 
 
- ¿Y hoy cómo están?
. Creo que muy bien, en un nivel muy bueno. Me parece que estamos recuperando esa intensidad defensiva que nos puso donde estamos, y eso es excelente. Por un momento eso lo perdimos, quizá por apurarnos o no encontrar los goles en ataque y querer resolver todo rápido, entonces nos olvidábamos de defender. Pero hoy en día recuperamos eso y creo que es nuestro punto más fuerte. Vamos a depender de nuestra intensidad defensiva para mejorar en los playoffs.
 
- Ustedes mandaron casi siempre en la liga excepto algún pequeño pasaje como el de hace poco que Ferro los pasó efímeramente en la tabla. ¿Les jugó también un poco en contra el tema de la ansiedad sabiendo que pasaron durante todo el año por un gran momento pero que a su vez la liga se les hacía larga para llegar a esta etapa?
. Sin dudas, nosotros siempre lo hablamos y lo tenemos siempre presente, que es como se nos hace muy larga la Liga, se nos hace eterna y más teniendo que jugar otros torneos a su vez. Se le agregan partidos, viaje, cansancio y eso hace que se agreguen también las lesiones. Nosotros nos fuimos también una semana a Toronto, volvimos, tuvimos Liga y después se nos vino Liga de las Américas con la salvedad de que uno de los cuadrangulares los jugamos acá porque sino ya teníamos otro viaje más, y después tuvimos una semana en Puerto Rico (NdR: por el segundo cuadrangular de LdA). Y sí, es cierto que jugar contra varios equipos fuertes te ayuda a subir el rendimiento, el entendimiento como equipo y el nivel, pero también es cierto que a nosotros nos afectó en la mayoría el tema del cansancio y las lesiones, y se nota más al llegar a esta parte de la temporada. Pero el hecho de ya clasificar directo a playoffs nos da unos 15-20 días para ponernos todos bien, para recuperar a Penka (Aguirre) que ya va a poder volver y así poder entrenar todos juntos. Creo que eso nos va a permitir mejorar los puntos débiles que tenemos y seguir mejorando los puntos fuertes que tenemos. Por eso va a ser fundamental lo que trabajemos en esos veinte días, a su vez van a ser eternos también porque estamos acostumbrados a muchos partidos y va a pasar lento, pero nos va a venir bien para ponernos mejor de cara a los playoffs.
 
- Primera experiencia larga para vos.
. Es verdad, sí. Esta es mi primera Liga, yo nunca estuve en una liga tan larga, siempre estuve compitiendo en torneos de 6 meses y ahora pasar de 6 a 10 meses, sabiendo que también hay bastante más cantidad de partidos, es otra cosa totalmente nueva para mí. Se puede hacer un poco largo, pero la verdad es que yo al menos disfruto mucho todo lo que me está pasando este año.
 
 
- Finalmente llegaste a una liga que te ha buscado muchísimo en el último tiempo, y dentro de esa expectativa inicial donde se ha tejido mucho lo que podías dar creo que superaste con creces esa vara que había sobre vos, ¿Cómo sentís toda esta adaptación?
. Para mí siempre fue un desafío y un sueño jugar la Liga Nacional. La verdad es que siempre miré y seguí mucho la Liga y también tenía a muchos compañeros y amigos que ya habían jugado acá como (Mauricio) Aguiar, (Bruno) Fitipaldo y (Martín) Osimani. Era como que a través de ellos ya conocía cómo era jugar la Liga, pero una cosa es conocer por lo que te cuentan y otra muy distinta es jugarla, una cosa es verla por tele y otra es estar ahí jugándola partido a partido, sentir lo físico y duro que se juega, y lo luchados que son los partidos. En esta liga no hay partidos fáciles, y es algo que desde que llegué lo resalto porque no pasa en todos lados. Por más que sea de local o que sea el primero contra el último cualquiera te puede ganar, todos los equipos son muy buenos, todos encuentran un arma para lastimarte. Y particularmente eso a mí me motiva, siento una motivación constante, partido a partido, y hace que la liga sea mejor porque el nivel de competencia que hay entre todos los equipos.
 
- ¿Y en cuanto a la adaptación dentro de San Lorenzo? 
. A ese nivel de adaptación te digo que desde el primer día me siento muy bien, me ha tocado estar en un grupo de muy buenos compañeros e hicimos un gran grupo fuera de la cancha y eso siento que es fundamental para cualquier equipo que quiere lograr grandes cosas. Tener un grupo fuerte fuera de la cancha es un beneficio, porque en los malos momentos es donde se va a ver el verdadero apoyo, vas a encontrar con quién hablar y quién te ayude a ir para adelante. Por eso siento que venir a San Lorenzo con este grupo ha sido fundamental para mí, porque mis compañeros me dieron lugar en todo momento y me dejaron equivocarme, no me pusieron presión nunca ni mis compañeros, ni el cuerpo técnico, ni los dirigentes, ni nadie. Nadie me puso la presión de que tenía que llegar acá y rendir, lo que sí me pidieron es que dé el máximo de mí en cada partido y entrenamiento, y eso me terminó haciendo muy bien y me ayuda a mejorar. Yo vine acá con una expectativa de aprender y mejorar más que otra cosa, y obviamente que a ganar y darle todo de mí a San Lorenzo, pero yo sabía que esta era una liga para crecer. Siempre me gustó la liga y quería estar acá porque sabía que iba a aprender un montón con los jugadores y la competencia que había.
 
- ¿Y cuánto creés que creciste ya? Porque está claro que tu ascenso en este último tiempo ha sido a pasos agigantados.
. Sí, la verdad es que yo también noto un cambio en mí, en mi juego y en la forma de jugar pero más que nada en la forma de leer el juego. Siento que gané mucho en el tema de conceptos, en el tema de la movilidad, desde estar parado y saber qué hacer en cada momento, de cómo circular la pelota. Mejoré en eso de no depender de una sola acción para jugar, de solo penetrar o de solo tirar o de solo cortinar como muchas veces lo hacía que era cortinar y agarrar rebotes. Siento que hoy en día que estoy capacitado y me estoy capacitando de a poco para poder hacer más cosas, para que cuando me llegue la pelota después de una ventaja que haya creado un compañero pueda tirar al aro con confianza, de ver que si el jugador está atrancado poder circular la pelota más rápido, o de poner cortinas y encontrar más goles cerca del aro. Y lo que más me estoy sintiendo mejor es físicamente, en el ida y vuelta, en poder defender y pasar rápido a la transición ofensiva. Creo que hoy en día dentro de este básquet tan rápido la transición ofensiva rápida es muy importante, si hacés muchos puntos de transición tenés muchas más chances de ganar. Porque después en el cinco contra cinco todos los equipos se estudian y son bastante más parejos, pero creo que lo importante es esa transición de defensa a ataque rápido, hoy en día en esta liga eso te da una ventaja muy importante. Hoy me siento más con confianza que quizá en años anteriores para el ataque. Al principio cuando llegué creía que no iba a suceder esto, sentía que venía a no animarme tanto en ataque pero sí dar lo mío en defensa y lo que me gusta y me pone cómodo, pero gracias al trabajo que se viene haciendo y la confianza que me tienen los compañeros y el cuerpo técnico, que me permiten tomar decisiones y me permiten equivocarme, siento que voy mejorando día a día en ese punto.
 
 
- ¿Y la NBA dónde entra desde este concepto? Porque si te están siguiendo desde antes de tu llegada a Argentina me imagino que en estos meses donde creciste tanto ese interés debería haber crecido. ¿Qué papel cumple en vos esa chance? ¿Se te pasa mucho por la cabeza?
. Sí, creo que es inevitable no pensarlo, pasa cuando estamos hablando de algo tan importante para un jugador de básquet como lo es la NBA. Seas de la liga que seas es inevitable no pensar o soñar con estar en la NBA. La verdad es que he escuchado todo lo que se ha hablado, he hablado con Claudio (Pereira, su agente) en quien me apoyo mucho y siempre me aconseja para este tipo de cosas, pero yo siempre tuve claro lo que tengo que hacer y dónde quiero llegar, y sé que me falta muchísimo para poder estar ahí. Me falta muchísimo por crecer y mejorar. Esto lo tomo más como una motivación, algo que me impulsa a seguir mejorando. Me digo a mí mismo que si ahora con este nivel me conocen y saben quien soy, aunque tal vez por lo menos conozcan mi nombre, creo que ya es algo increíble. Desde el vamos creo que es algo único que los scouters de la NBA estén buscando jugadores y sepas quién sos y dónde jugás, entonces lo tomo una motivación para imaginarme qué diran si mejoro varios aspectos que todavía debo seguir desarrollando de mi juego. Me enfoco mucho más de ese lado, lo llevo para el lado de la motivación para tenerlo como algo que me ayude a seguir creciendo y a no estancarme. No quiero estancarme en cosas como meter uno de tres triples, o meter más goles o hundir una pelota, por eso tomo esto de la NBA como una motivación para por ejemplo sí poder picarla más con la izquierda, mejorar el dribbling, poder penetrar más al aro y generar ventajas para mis otros compañeros. Todo esto me motiva a seguir mejorando. Sé que están ahí, sé que esta es una liga a la que vienen muchos a mirar jugadores porque hay muchos jóvenes que se están desarrollando y se les está dando una oportunidad porque se ganaron su lugar. Siento que esta es una posibilidad que se puede llegar a dar o no, pero lo uso como motivación y como una meta a alcanzar a muy largo plazo todavía.
 
- ¿Cómo se hace para mantener los pies en el piso?
. Y no es fácil, porque es algo que uno siempre sueña pero que sabe que todavía le falta para llegar a eso, y si a eso le sumás todo lo que se habla es más difícil todavía aislarse. Entonces todas estas cosas ayudan a que vos lo pienses más o lo tengas más en tu cabeza. Traté de aislarme de lo que se hablaba y se decía, hasta que hablé con Claudio y me dijo lo mismo que yo pensaba. Sé que todavía no he logrado nada, y me queda mucho por conseguir para llegar ahí.
 
- ¿Cómo convivís con eso? Porque desde hace mucho te han puesto un peso extra gracias a tu proyección, como si en tus hombros descansaran ciertas responsabilidades que afortunadamente has tenido el carácter para saber llevarlas sin nublarte.
. Creo que mucho tiene que ver con el ambiente en el que uno se desarrolla. La crianza que tuve desde chico es fundamental para mí, porque yo vengo de una familia humilde donde para tener las cosas siempre tuvimos que trabajar al máximo y para sobrevivir siempre tuvo que hacerse muchos sacrificios. Después creo que también tuve grandes ejemplos, tuve la suerte de jugar con grandes jugadores que me dieron grandes ejemplos y supe aprovechar cada momento. Cada vez que estuve con un Leandro García Morales, con un Martín Osimani, cuando estuve con (Rubén) Wolkowyski en un equipo o cuando me hizo debutar el Che García, creo que cada vez que tuve esa oportunidad trataba de escucharlos y de mirarlos a ellos. Así me fui dando cuenta con el tiempo que la única forma y lo que se repetía en todos ellos era el trabajo del día a día y la humildad que tenían. Todos decían lo mismo, que sin trabajo y sin sacrificio no se llega a ningún lado. Entonces ellos fueron los que me mostraron el camino para que yo lo pueda poner en práctica y seguirlo. Después también estuve trabajando mucho con psicólogos, porque esos se suman al apoyo que uno recibe y lo mantienen enfocado en lo que realmente importa, además de ayudarte en un montón de problemas que quizá uno no los tiene en cuenta pensando que esto solo depende de entrenar y del físico, sino que también hay una parte muy grande desde lo mental que sirve un montón.
 
 
En Twitter: @lucassleiva
En Twitter: @basquetplus
 

Compartir