Entrevista

Pichi Campana y su genial carrera: "Nuestra generación tenía mucho talento"

14:39 13/03/2021 | Hablamos con el cordobés centrándonos en tres temas: su prueba de hace 30 años con los Nets, la selección y la edad dorada de la Liga Nacional.

Campana en su primera etapa con Atenas, súper exitosa (Foto Marcelo Figueras)

Charlar con Pichi Campana podría llevar horas y horas si nos metiéramos de lleno en cada detalle de su fabulosa carrera como basquetbolista. El hoy director de Córdoba Deportes tiene tantos hitos en su trayectoria, que decidimos enfocarnos en 3: su prueba hace poquito más de 30 años (febrero de 1991), con los Nets de New Jersey en la NBA, los años dorados de la Liga y su paso por la selección. 

- Primero, obviamente, quiero recordar los 30 años de aquel famoso primer viaje tuyo a la NBA, cuando te fuiste a probar a New Jersey Nets. Hoy parece natural, pero en tu época era como ir a Marte. ¿Qué te acordás?
. Todo. ¿Querés la historia completa?

- Sí, toda. ¿Orlando Salvestrini tuvo bastante que ver no?
. Sí, mucho. El tema fue así. Me llaman por teléfono después del Mundial de Argentina, una persona que no recuerdo el nombre, y me dice "yo trabajo en Estados Unidos con Martin Schubert, y él cree después de verte jugar el Mundial que vos podés ir a la NBA. Tiene contactos ahí y quiere hacerte una prueba en Buenos Aires. Él va a viajar a Buenos Aires, quiere que vos vayas también y hagas una prueba para que pueda verte. Nosotros corremos con todos los gastos". Era muy loco todo. Yo no entendía nada, porque sabía cómo era el camino para llegar a Estados Unidos y esto era distinto. Unos días después, me contactan de nuevo y me dicen que tenía pasajes para Buenos Aires para tal día, en tal hotel, y que íbamos a jugar un partido en el club Banco Provincia. Yo había tenido un esguince grande en el Mundial y estaba con una bota de yeso, pero me la saqué y fui. La cuestión es que viajo, me van a buscar, me llevan a Banco Provincia y me encuentro en el vestuario con Schubert, que se cambió para jugar conmigo. Me acuerdo que Heriberto Schonwies dirigía a Banco Provincia y que Schubert jugaba conmigo. Una cosa muy loca. Fue en Banco Provincia porque Orlando vivía en Nueva York y trabajaba en la sucursal de allá del Banco. No me acuerdo si ese día estuvo Orlando en el partido. La cuestión es que jugamos y Martin me dice "te veo muy bien, creo que podés jugar en la NBA". Me pareciói muy bizarro, porque yo estaba medio rengo. Quedó en llamarme. Yo me volví a Córdoba, firmé en GEPU, empezó la Liga y medio me olvidé del tema. En ese momento pensé que el tipo quería jugar conmigo y ya se había dado el gusto. De hecho no se lo conté a casi nadie, creo que ni a Osvaldo (Orcasitas, gran confidente de Pichi). Hasta que en diciembre me suena el teléfono y me llama Schubert. "Bueno, tenés la prueba con los Nets, tenés que viajar 15 días, ¿tenés visa?". Y ahí lo hice público porque ya era algo más formal. 

- Te hago un paréntesis. ¿Volviste a tener algún contacto con este Schubert? ¿Es el mismo financista que hace poco quiso cambiar deuda argentina por jugadores de fútbol?
. Sí, ese ese mismo. Millonario. Es un tipo muy interesante. Después te cuento algo más de él. Hicimos la visa y viajo a Nueva York, donde lo conozco a Orlando. Me llevaron a un departamento en la quinta o sexta avenida, no me acuerdo. No terminaba de entender yo lo que estaba pasandio. Me dicen que al otro día íbamos a ir a un campus de entrenamiento donde iba e estar el general manager de los Nets, Willis Reed. Me pareció muy raro, porque era en la mitad de la temporada NBA. Al otro día vamos a la cancha y estaban Schubert, Reed, Orlando y un jugador que habían llevado para probarme. Me hicieron tirar, hacer movimientos. Hay una foto en la que se ve a Reed de traje y Schubert alcanzándome la pelota (la que ilustra esta nota). Todo muy loco. Schubert después me dijo que Reed estaba muy contento conmigo y me invitaron a ver a los Nets a un partido de local. Hasta me llevaron al vestuario ese día para que conociera a los jugadores. Estaba Petrovic, por ejemplo. Lo que me quedó claro es que Schubert era un tipo muy importante. Porque que lograba que me hicieran la prueba y que Reed me alcanzara la pelota demostraba eso. Hoy, lo veo a la distancia. Una leyenda de la NBA alcanzándome la pelota a mí. De hecho, los Nets terminaron invitándonos a Schubert y a mí a ir al Juego de las Estrellas en Charlotte. Nos pagaron todo. Estuve como 10 días y me volví con la promesa de que me iban a invitar a un campamento de verano. Volví, me preparé y fui, pero esa es la parte de la historia más conocida. 

-¿Y qué pasó en el campus de verano?
. Yo terminé con GEPU, salimos campeones y me fui como en una despedida, porque no sabía qué podía pasar. Si me iba a quedar, si me iba a volver, si me iban a hacer jugar. No tenía idea. 

-¿Eso fue otra historia no?
. Si, la prueba fue un típico campamento de verano: 50 tipos, y no había muchos de afuera, no era como ahora, que te conocen todos. Había pocos jugadores del equipo, pero estaba Petrovic, porque él había terminado jugando bien y me dijo que estaba entrenándose porque ese año era su oportunidad. 

-¿En ese campamento de verano fueron solo entrenamientos?
. Fue como una selección, que después iba a definir al plantel para ir a una liga de verano, no me acuerdo cuál. Fue una carnicería. Nunca me pasaban una pelota, no se jugaba al básquet. No me fue bien. No me conocían mucho y prefirieron a los conocidos. 

-¿En ese campamento estaba Bill Fitch (entrenador del equipo)?
. Sí, estaban él y sus asistentes. 

- Treinta años después, ¿qué sensaciones te quedaron? ¿Podías haber estado o la época lo hacía casi imposible?
. La época lo hacía difícil, porque de hecho era complicado para todos los jugadores FIBA. Petrovic era suplente, jugaba poco y era una superestrella en Europa. Esto es como todo. ¿Qué le faltó a los jugadores de nuestra generación para llegar más alto? Irnos a Europa y jugar contra los mejores del mundo todas las semanas. Las exigencias eran otras. Si se juveniles les jugábamos de igual a igual, ¿por qué eso después cambió? Es lo mismo que sucede ahora. Los jugadores que están al mejor nivel europeo, van a la NBA y juegan. ¿Si podríamos haber jugado en la NBA? Sí, por supuesto, no era nada del otro mundo, pero en esa época era difícil. Es más, yo recuerdo que Schubert siempre decía que la NBA iba a empezar un período de expansión y que iban a ir a jugadores de todo el mundo porque ése era el negocio. Lo que después pasó. No era ningún boludo. Un capo, negociador de deuda externa. Una vez voy a su oficina en la Quinta Avenida de Nueva York y había trofeos que decían: "10.000 millones de dólares" o "50.000 millones de dólares". Le pregunté a Orlando qué era eso, y ahí me dijo que eran reconocimientos que se daban de acuerdo a los bonos de deuda que había negociado. Schubert se manejaba en limusina. A la cancha nosotros íbamos en limusina. Salvestrini se portó muy bien conmigo. En mi segundo viaje, de hecho, me alojé en su casa de Nueva York antes de la prueba con los Nets. 

- Para cerrar el capítulo NBA, ¿nunca más tuviste contacto con ellos después de eso?
. No, nunca más. Con Orlando sí, cuando volvió a Argentina. Me gustaría recuperar el contacto con Schubert. 

- Te llevo a otro terreno, que he hablado con algunos de tus compañeros de época. No sé si estaría mal decir que la camada de ustedes, en talento, fue mucho menos que la Generación Dorada...
. Sería políticamente incorrecto que digas eso. 

-¿Vos qué pensás?
. ¿Qué te voy a decir, que fue sorpresa que le ganáramos a la Unión Soviética de Sabonis, Volkov, Tikhonenko y demás en el Mundial Juvenil de 1983? No, no fue sorpresa, porque no éramos malos, éramos buenos. El medio no nos hizo mejores, porque el medio es el que desarrolla todo. Si vos te vas mañana a un sitio de periodismo más exigente que en el que estás hoy, seguramente vas a progresar. Si sos bueno. Yo no tengo dudas de eso. Compararnos con la siguiente generación no sé, pero que teníamos talento, teníamos talento. No tuvimos las oportunidades que tuvieron los chicos que después se fueron a jugar a Europa. Eso seguro. 

- Ustedes fueron parte de un primer intento de apertura de Europa antes de la ley Bosman a fines de los 80, principios de los 90. De hecho, vos tenías medio arreglado algo con Milanesio en Italia si mal no recuerdo. 
. Yo tenía un precontrato de un millón de dólares en Italia por dos años. Era una ley para descendiente de italianos, y ahí se armó un lío bárbaro. Yo jugaba en River, así que imaginate que estaba en un nivel alto. 

- En estos 30 años, o desde que te retiraste al menos, no te creería si me dijeras que muchas veces no te imaginaste qué hubiese sido de tu carrera de haber nacido 10/15 años más tarde. 
. Y, sí, obviamente, pero tampoco pensé mucho eh. Porque soy un agradecido de la etapa del básquet argentino que me tocó, que otros jugadores muy importantes anteriores a mí no pudieron vivir, como fue la trascendencia de la Liga y demás. A veces, con un vino de más, fantaseás y pensás lo que hubiese sido jugar en Europa o la NBA, pero nos tocó lo que nos tocó. 

- Te lo digo porque a veces uno no tiene dimensión de lo que eras, por eso de no haber jugado en Europa, pero no creo que fueras menos que la Bomba Navarro, por nombrar a alguien de tu posición. 
. A Villacampa lo cagué a goles, así que por qué no iba a poder jugar yo en España. Los jugadores argentinos nuestros, que han ido y les fue bárbaro, yo creo que estaba al mismo nivel que ellos. No se podía ir en esa época y era así. 

- Vos cuando salió la Ley Bosman tenías 30 años. Estabas a tiempo.
. Sí, estuve a punto de hacer los papeles con Carlos Prunes. Y después no lo hice. En ese momento no sabía cuánto tiempo más iba a jugar y acá ganábamos muy bien. Esa es la realidad. No sé si en Europa estaba tan bien el tema salarial. A los 30 ya no era lo mismo, yo tenía un historial de lesiones encima importante y decidí quedarme acá. 

-¿Sos de mirar para atrás o no?
. A veces sí. 

-¿Y qué ves?
. Que fui un tipo con suerte, que viví haciendo lo que me gustaba. Que logré con una actividad que la gente me quiera. Me siguen diciendo cosas hoy como si fuera ese momento. Me paran y me cuentan lo que hacían para ir a ver a Atenas. Tuve mucha suerte. Descubrí un talento que tenía y que no sabía, porque nadie jugaba al básquet en mi familia. 

- La contrapartida de no haber ido a Europa es que viviste, sin dudas, la era dorada de la Liga Nacional. 
. Sí, olvidate. Irrepetible. Los tiempos y la situación cambia. En esa época todos los buenos jugadores prácticamente jugaban acá, entonces había nivel, rivalidades, broncas, y todas esas cosas. Yo no estoy viendo mucha Liga ahora, pero creo que esa época es única. Estaban Bahía, Córdoba, Buenos Aires...era muy fuerte. 

- Hay algo indiscutible y es que ahora los chicos buenos se van rápido afuera. 
. Sí, es una sangría muy grande. Los jugadores franquicia se van afuera. Es una realidad. 

-¿Cuál es el recuerdo que te queda de esa Liga Nacional dorada?
. Son muchos. La etapa en Atenas, sobre todo. Había otro folclore. La Liga era la novedad. 

-¿Y cuándo mirás la etapa selección, te quedaste con muchas ganas?
. Y sí, en algún momento nos cruzamos de vereda, por decisiones mías o por lesiones. En un Sudamericano de Uruguay que yo estaba bárbaro me rompí el tobillo 3 días antes. En el Mundial 90 me esguincé 4 días antes, después de salir campeones de la Copa Acrópolis en Atenas, ganándole a los griegos en su casa. A lo mejor no teníamos la continuidad. No estábamos acostumbrados a jugar al gran nivel con continuidad. Pero teníamos talento. Tal vez terminé bien, pero algunas veces tomé decisiones que no fueron correctas. Igual, con el diario del lunes es fácil decirlo. 

-¿Después que te retiraste intentaste alguna vez estar más cerca del básquet?
. No, no. Bah, una vez hubo algún coqueteo para laburar en la AdC, pero no pasó nada al final. 

- Pero sí con el deporte, con el que hoy sos el secretario de la provincia de Córdoba. La última pregunta es fácil: ¿es más difícil conseguir cosas adentro de la cancha o desde afuera?
. Adentro es fácil. Hacés lo que te gusta. Cuando sos directivo es otra cosa. Manejás gente y tenés otras responsabilidades. Yo estoy feliz con lo que hago, porque me toca ver diferentes realidades de muchos deportes. Lo importante no es saber de todo, sino saber decidir. Estoy en el lugar que me resulta natural y muy cómodo. 

- Ahora sí la última. Te ofrezo vivir todo de nuevo desde tus 15 años para acá. ¿Agarrás o eso ya fue?
. Estoy buscando la forma de hacerlo, pero parece que no se puede. 

Fabián García / [email protected]
En Twitter: @basquetplus

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