Historia

Jordan y la suerte de un capricho incumplido: traspasar a Pippen

15:00 13/12/2025 | Juntos ganaron 6 títulos históricos, pero antes de la gloria el escolta pedía un cambio de escudero. Un all-star del momento era el apuntado para cambiar la dinastía de los 90s.

El dúo ganador que pudo dividirse (Getty)

La derrota ante Detroit en los playoffs de 1990 dejó más que una eliminación: abrió una grieta interna en los Bulls. Michael Jordan, todavía sin anillos y cansado de chocar contra el muro de los Pistons, exigió cambios profundos en el plantel. Según Jim Stack, histórico asistente de Jerry Krause, el pedido fue directo y explosivo: traspasar a Scottie Pippen para sumar otro anotador que acompañara al número 23.

El nombre que desvelaba a Jordan era Walter Davis, su ídolo personal y múltiple All-Star, aunque ya transitaba el ocaso de su carrera. “Michael presionó muy fuerte para traer a Walter Davis porque sentía que necesitábamos otro anotador, ya que Scottie no era consistente en ese rubro”, recordó Stack. La mirada de Jordan era clara: más puntos para romper el cerco físico del Este.

Pero el scouting no cerraba. Stack fue enviado a observarlo y volvió con una advertencia que chocaba con el deseo de la estrella. “Walter no podía defender a nadie y nosotros necesitábamos sobrevivir en el Este contra aleros duros y físicos como Larry Nance, Mark Aguirre o Xavier McDaniel”, explicó. Mientras tanto, Portland terminó quedándose con Davis y Chicago siguió con lo que tenía.

La operación frustrada desató la furia de Jordan, que no se guardó nada y apuntó directamente contra Krause. “Krause arruinó todo otra vez. No puede hacer nada bien”, lanzó ante la prensa. Y fue más allá: “Si yo fuera el gerente general, no estaríamos en esta situación; seríamos un equipo mejor”.

La respuesta del GM fue tan fría como contundente, marcando una línea que definiría la historia de la franquicia. “Sigue siendo un jugador y, francamente, los jugadores no saben mucho de entrenar ni de lo que implica cerrar un traspaso”, retrucó Krause. “No podemos convertir a un jugador en consultor del gerente general”. El capricho quedó incumplido y, sin saberlo, Chicago acababa de preservar la sociedad que construiría una dinastía: Jordan y Pippen, juntos, rumbo a seis anillos y a la eternidad.

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