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Tras la muerte de Ray Richardson, ¿quiénes fueron suspendidos de por vida en la NBA por drogas?

14:04 21/11/2025 | Michael Sugar Richardson falleció la semana pasada y fue quizá el caso más resonante. Pero hubo unos cuantos más. Aquí los recordamos.

Tras la muerte de Ray Richardson, ¿quiénes fueron suspendidos de por vida en la NBA por drogas?

Aunque hace bastante que no pasa, durante años el tema de las drogas fue un problema serio en la NBA. Sobre todo en los 80, antes de la explosión de la competencia con el arribo de Michael Jordan. Desde entonces, la liga acordó un reglamento con la Asociación de Jugadores que buscaba ser dura pero al mismo tiempo comprensiva de una enfermedad. Así, la primera vez que un jugador caía en un doping positivo, tenía una advertencia y una sanción pequeña, la segunda vez la pena era mayor y la tercera significaba quedar expulsado de por vida. 

La semana pasada falleció Ray Sugar Richardson, uno de los casos más conocidos en los que la NBA expulsó para siempre a un jugador. La verdad es que a Richardson, unos años más tarde, en 1989, le levantó la sanción y podría haber vuelto, pero el base se quedó en Europa y ya no retornó a la NBA. Aquí hablaremos de los otros casos que ocurrieron. Son diez en total. 

El primero de todos fue John Drew, un mes antes que Richardson, en enero de 1986. Drew llegó muy joven a la NBA con 20 años, en épocas con pocos controles, y la rompió en su primer año (18.5 puntos y 10.7 rebotes pese a su 1.98 metro). Pero a los pocos años cayó en la cocaína, fue suspendido dos veces y en el 86 de por vida. Podría haber completado una brillante carrera, que de todos modos fue muy buena, ya que promedió 20.7 puntos y 6.9 rebotes en 739 partidos. Su récord más impactante, de todos modos, fueron las 14 pérdidas que tuvo en un partido en 1978.

Luego vino el caso de Ray y, en 1987, dos el mismo día: Mitchell Wiggins y Lewis Lloyd. Eran compañeros en Houston y dieron positivo de cocaína. Ambos fueron exonerados por la NBA en 1989. Wiggins (padre de Andrew), volvió a Houston y terminó en Philadelphia en la 91/92, mientras que Lloyd también regresó a Houston y también fue a Phila, pero antes que su excompañero. Curiosamente, ambos fallecieron muy jóvenes: Wiggins el año pasado a los 64 años y Lloyd en 2019 a los 60. 

En 1988 cayó Duane Washington, rookie de 23 años de los Nets, hermano de Derek Fisher y padre del actual jugador con su mismo nombre del Partizán. Washington se fue a Europa y tuvo un mínimo retorno en la 92/93, jugando 4 partidos con los Clippers. Incursionó incluso en Latinoamérica con Trotamundos de Venezuela. Al año siguiente, 1989, el afectado fue un conocido de Argentina: Chris Washburn. 

Hace poco hicimos un informe sobre Chris, que fue 3 en el draft de 1986, nada menos, pero que la droga lo absorbió por completo. Washburn tuvo dos años muy mediocres en la NBA cuando fue suspendido para siempre, y nunca más volvió. La de Washburn es quizá la historia más oscura, porque terminó viviendo en la calle luego de jugar, por ejemplo, en Echagüe de Argentina, tras la suspensión en 1989. En una discusión por una deuda le pegaron un tiro en un pie y no jugó más. Hoy da charlas para ayudar a rehabilitar jóvenes y tiene 60 años. 

Otro caso que resonó mucho fue el de Roy Tarpley, pivote de Dallas que fue suspendido en 1991. La NBA le permitió volver en 1994 pero en 1995 volvió a caer, esta vez en el alcohol. Tarpley era un muy buen pivote, que promedió 12.6 puntos y 10.0 rebotes en los 280 partidos que jugó, todos con Dallas. Se fue a Europa y estuvo básicamente en Grecia, pero no se destacó demasiado. Luego anduvo por ligas menores de Estados Unidos. Falleció en 2015 a los 50 años. 

También resonó mucho el caso de Richard Dumas, el excelente alero de Phoenix que jugó las finales contra Jordan en 1992/93. Dumas fue un caso especial, porque fue suspendido la primera vez antes de debutar en la NBA, en 1991. Pudo jugar la 92/93, pero su vida fue un constante ida y vuelta con las drogas. Suspendido en 1993 otra vez, volvió para la 94/95 con Phoenix y luego jugó la 95/96 con Phila, pero ya era otro. Terminó jugando hasta el 2003 en distintas ligas (Grecia y Puerto Rico, entre otras), pero no volvió al alto nivel. 

El noveno caso, rarísimo, fue Stanley Roberts. Pivote gigante, compartió equipo con Shaq en LSU en la 89/90, pero como no estudiaba, se fue al Real Madrid antes de presentarse al draft, jugando la 90/91 con, por ejemplo, Antonio Martín (actual presidente de la acb), Carl Herrera, Quique Villalobos (representante de Doncic ahora) y Fernando Romay, siendo dirigido por Lolo Sainz. Debutó en la NBA en la 91/92 tras ser elegido en el draft por Orlando Magic, ¡otra vez con Shaq de compañero! La realidad, sin embargo, es que entre lesiones y bajo rendimiento, no hizo nada importante. Fue expulsado en 1999 y perdonado en 2003, pero no volvió a la NBA. Se retiró en 2004 jugando para Isabela en Puerto Rico. 

El último caso ocurrió en 2006 e involucró a Chris Andersen, el rubio y polémico pivote que terminó luego siendo campeón de la NBA con el Heat del tridente LeBron-Wade-Bosh. Andersen cayó suspendido tras empezar su carrera en China y llegar más tarde a la NBA. Chris protestó la sanción, pero se la rechazaron, aunque lo terminaron perdonando en 2008. Entonces vino la mejor parte de su carrera: 4 años en Denver, 3 y medio en Miami (campeón en la 2012/13, la del tiro de Wade para salvar al Heat de la caída ante los Spurs). También repitió con LeBron en la 16/17 con los Cavs, pero no llegó a la final porque se rompió el ligamento cruzado de su rodilla en diciembre del 16. No volvió a jugar formalmente. 

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