Especial

El Zeta Rodríguez y su increíble premio por ascender a GEPU a la A

13:45 17/11/2025 | Seguimos recordando viejas historias que saldrán en el libro 40 años de pasión, la historia del ascenso en la Liga Nacional. Esta es para un cuadrito.

El Zeta Rodríguez y Alberto Rodríguez Saa, el encargado de darle el premio

Corría el año 1989. Año de mucho movimiento en Argentina. Elecciones presidenciales. Turbulencia económica gigante. Intentos de golpes militares. En el básquet, la Liga Nacional gateaba y, en su 5º año, se armaba como podía. Ni hablar la Liga B, el ascenso. Un equipo hizo mucho ruido: GEPU de San Luis. Y esta historia es parte del libro "40 años de Pasión, historia del ascenso en la Liga Nacional", que publicará Básquet Plus este mes pero que podés todavía adquirir al 50% de su valor en preventa, escribiendo a [email protected]

Los candidatos iniciales arrancaron de forma dispar. GEPU (nombre surgido de la fusión de los clubes Gimnasia y Esgrima y Pedernera) fue el más contundente. Los puntanos venían de jugar la Liga C en 1987, con Daniel Rodríguez, y de estar ya un año en la B. “Cuando yo llegué -dice el Zeta-, el equipo estaba manejado por dirigentes de los dos clubes que se habían unido varios años antes. No tenían muchos recursos y eran bastante desorganizados, pero en el segundo año se involucró Alberto Rodríguez Saa y cambió todo”.

Alberto era senador nacional y hermano del gobernador, Adolfo. El Zeta tenía 26 años y ya había dirigido clubes de prestigio en el ascenso desde los 22, como 9 de Julio de Río Tercero, Banda Norte y Fábrica Miitar. Una total y absoluta locura. Pero en esa época fue parte de un grupo de más o menos esa misma edad que explotaría con la Liga y, en muchos casos, llegaría bien lejos: Julio Lamas (1964), Sergio Hernández (1963), Pablo Coleffi (1965), Néstor García (1965) y Guillermo Vecchio (1961), entre otros. El puntapié inicial lo había dado el Huevo Sánchez en 1984, en la Liga de Transición, dirigiendo a Estudiantes de Bahía con 25 años.

De ese año hay mil historias. GEPU fue el último equipo en perder el invicto, tras ganar sus 9 primeros partidos. Cayó sorprendentemente en cancha de Banco Rioja por un ajustado 106-104 en un partido donde varios de los visitantes terminaron presos tras una batalla campal. “Fue el 9 de julio, me acuerdo bien porque fue el día que asumió Menem de presidente y yo, desde la cárcel, quería llamar a Alberto o Adolfo para que nos sacaran y estaban todos en la ceremonia en Buenos Aires”, dice el Zeta. Pasaron una noche en el calabozo Rodríguez y Perissinotto, mientras el resto de la delegación esperaba afuera en el colectivo. A la mañana siguiente pudieron irse todos. 

Lo más gracioso ocurrió cuando los puntanos se clasificaron para semifinales. “Antes de empezar la serie nos reunimos a cenar en la casa de Hugo Issa -recuerda Daniel Rodríguez-. Comimos y bebimos muy bien. En un momento, Alberto (Rodríguez Saa), me pide que le diga qué premio quería si ascendían. Se suponía que iba a decirle algo importante, pero no. Le dije que me regalara un perro. Hugo, que era un abogado picante, me miraba y no lo podía creer. Me llevó a un costado y me dijo ‘¡pero pendejo de mierda, ¿qué te creés que sos? Alberto me pidió que te buscara algo para regalarte, una casa o un auto, y vos le salís con un perro?!’ Yo le fui sincero: auto no quiero porque no sé manejar, y una casa acá me ataría a San Luis. Prefiero un perro. Y así fue”. 

GEPU ascendió tras vencer en semis a Quilmes de Mar del Plata 3-2, conjuntamente con Gimnasia de Comodoro, que terminó siendo el campeón. Y el Zeta Rodríguez se quedó con su perro.

Fuente: 
40 años de Pasión, historia del ascenso en la Liga Nacional

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