NBA

La historia detrás del tiro ganador de Lillard ante OKC

16:20 23/04/2020 | En la noche previa al quinto partido de la serie ante el equipo de Oklahoma, el base de Portland Trail Blazers vociferó durante una cena con sus amigos algo que luego cumpliría en la cancha.

Lillard y su emblemático game-winner. (Foto: NBA.com)

Dame Lillard es reconocido por tomar el control en los tramos decisivos de un juego. Su apodo lo indica: Dame Time. Reiteradas veces, el base de Portland Trail Blazers ha encestado un tiro que definió un encuentro y, acto seguido, apuntó a su muñeca para hacer alusión a que ese es su momento. Ninguno ha sido tan salvaje como el triple ganador que anotó en el quinto partido de la primera ronda de playoffs entre su equipo y Oklahoma City Thunder. Curiosamente, aquel lanzamiento tiene una historia más que interesante por detrás.

Para entenderlo, es necesario revisar la serie entera. Con el ambicioso proyecto que unía Russell Westbrook y Paul George bajo la lupa, el Thunder estaba forzado a hacer un buen papel para tapar lo sucedido en la postemporada anterior. Sin embargo, el primer cruce los devolvió a la realidad. Tres derrotas y apenas una victoria, con la chance de ser eliminados como visitantes. ¿En el medio? El constante choque entre Westbrook y Lillard: discusiones, gestos, declaraciones y una lista interminable de provocaciones que generaron un ambiente propicio para lo que luego ocurriría.

 

La noche anterior al quinto enfrentamiento, el perimetral de los Blazers invitó a un grupo de amigos a comer y a ver por la TV otra de las eliminatorias de la Conferencia Oeste: la que emparejaba a Houston Rockets con Utah Jazz. Según Yahoo, el base miró el deslenlace de ese cotejo que tuvo como triunfadores a los de Salt Lake City y, ante el silencio de todos, exclamó: "Mañana voy a deshacerme de esos hijos de puta."

Horas después, llevaba 47 puntos y agotaba los segundos de la última posesión del partido. Con el marcador empatado, se dispuso a lanzar un triple kilométrico, casi desde el logo, para intentar sellar la clasificación de su equipo. Fue todo red, la chicharra sonó y él, acostumbrado a este tipo de situaciones, dramatizó un saludo hacia el conjunto que había eliminado. Un líder debe cumplir con su palabra. Y, esa jornada, Lillard lo hizo.

 

Leandro Carranza | [email protected]
En Twitter: @basquetplus | En Twitter: @leocarranza99

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