Finales NBA

Jerry West, el único MVP Finals de un equipo perdedor

09:22 06/10/2020 | En 1969, cuando se creó el premio, el ganador fue el perimetral de Los Ángeles Lakers. Sin embargo, no pudieron capturar el campeonato ante Boston Celtics.

Foto: USA TODAY

Muchos amantes de los contrastes quieren hacer ver al mundo como un lugar dividido entre los exitosos y los fracasados. El deporte en particular es un escenario en el que se suele catalogar a todos bajo esos parámetros. Sin embargo, hay ocasiones en las que se premia el esfuerzo y el talento a pesar de no haber conseguido el resultado final. Y Jerry West es el protagonista de la historia que mejor representa ese concepto.

En la temporada 1968/69, la NBA implementó una nueva medida: aquel que fuera el mejor jugador de las Finales de la competencia, se quedaría con un galardón similar al que ya se le daba al más determinante de la temporada regular. Nació, entonces, el MVP Finals. Con la liga asaltada por el dominio de la dinastía de los Boston Celtics en la década del sesenta, parecía raro que el primer ganador surgiera de otro equipo que no fuera el de los orgullosos verdes. Sobre todo, porque los campeonatos casi siempre caían en sus brazos. Pero pasó.

Las eliminatorias por el título de aquel año fueron un auténtico espectáculo. Los de Massachusetts se enfrentaron a Los Ángeles Lakers, la franquicia de la Conferencia Oeste que soñaba con recuperar de una vez por todas el trono en el que supo sentarse durante los cincuenta. No obstante, aquella fue tal vez la derrota más dolorosa de todas: cayeron 4-3, con el séptimo partido disputado en su estadio y una inmensa cantidad de globos de festejo preparados para lo que se preveía como triunfo listos para caer. Bill Russell y compañía aguaron la fiesta y se metieron una vez más en los libros dorados.

A pesar de todo ello, el jugador más destacado estuvo en el conjunto derrotado: West registró promedios de 37,9 puntos, 7,4 asistencias (en ambos rubros estadísticos lideró las Finales) y 4,7 rebotes. Además, estableció la que por ese entonces fue la tercera mayor marca de tantos en un partido de la serie decisiva, con 53 en el primer encuentro. Fue el máximo anotador de cinco de los siete cruces de la llave y únicamente bajó de las 39 unidades en el sexto, cuando sufrió una lesión muscular y no pudo estar al máximo de sus capacidades.

Nadie puede culpar a The Logo por el ya histórico 108-106 de los Celtics en Inglewood. Si, en esa noche, alguien merecía irse del Forum con su primer anillo de campeón de la NBA ese era él: aportó 42 puntos, 13 rebotes y 12 asistencias, un triple-doble de cuarenta tantos que sólo han logrado luego LeBron James en 2015 y Jimmy Butler este curso. El destino y la experiencia de Boston inclinó la balanza, pero el MVP inaugural fue a parar a las manos del vencido. La primera y única vez en la historia que algo así ha sucedido.

 

 

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