Jornada con victoria del Varese y el Trentino en la Lega
15:40 06/11/2022 | El equipo de Luis Scola venció de visitante al Scafati 101-93, mientras que el Trentino de Toto Forray ganó en Verona 92-86 en suplementario.
La jornada dominguera de Italia dejó varios resultados relacionados con argentinos. En primer lugar, el Varese de Luis Scola (director ejecutivo), Herman Mándole (asistente) y Marcelo López (preparador físico), venció de visitante al Scafati 101-93 y se puso 4-2 en la tabla de posiciones, en el lote de arriba. Guglielmo Caruso fue la figura con 23 puntos en 28 minutos.
Por su parte, el Pesaro de Carlitos Delfino, que sigue esperando debutar este año por su tendinitis, cayó de local ante el poderoso Milano de Ettore Messina 71-85. Brandon Davies jugó solo 19 minutos, pero dominó la pintura: 15 puntos y 11/12 libres.
En tanto, en su visita a Verona, el Trentino de Toto Forray ganó 92-86 con una buena participación del argentino, que terminó con 7 puntos, 3 rebotes y 2 asistencias en 16 minutos en cancha. El Trentino quedó ahora con marca de 4-2 e igualó la línea de Varese. Buen momento de los equipos con argentinos, salvo Pesaro, que está 3-3 y hoy perdió. Igual, buena campaña del equipo de Delfino.
Finalmente, el Tortona cayó de visitante por 86-84 ante Brindisi, con acción del argentino nacionalizado italiano, Ariel Filloy, que tuvo un juego muy bueno en términos personales: finalizó con 16 puntos y 4 rebotes para su equipo sumando dos asistencias.
Notas Relacionadas

Barcelona se pegó un buen susto, pero terminó venciendo al Girona

Kyrie Irving, lo que Brooklyn le exige que haga y los 18 millones de dólares en multas que suma con los Nets

Gimnasia de Comodoro cortó a Karachi Edo

Cam Johnson y la lesión que puede demoler el sueño de Phoenix

Resumen NBA sábado: nadie frena a Milwaukee y Fox, héroe absoluto

Ventana Europa: ¿qué países grandes están a un paso de quedar afuera del Mundial?

Ventanas América: ¿qué necesita Argentina para llegar al Mundial?

La Euroliga, una competencia norteamericana

Atenas y los cambios de entrenadores: una insana costumbre






