Euroliga

El día que Campazzo se presentó en Europa con una llave a Diamantidis

16:50 25/11/2020 | Jugaban Real Madrid y Panathinaikos. Facundo entró unos minutos y se cruzó con uno de los mejores basquetbolistas griegos de la historia.

Campazzo y Diamantidis (Foto: Eurohoops)

Cancha repleta. De un lado camisetas verdes, del otro, blancas. Gente sentada, ya serena luego del aluvión que significó el juego. Todo estaba dicho y el partido hace mucho había dejado de ser tal. Real Madrid tenía la ventaja en una nueva fecha de Euroliga y no iba a dejarla ir (81-63). La Casa Blanca se encontraba en paz y los palos del Panathinaikos se desgastaron al punto de que no podía continuar remando.

La situación forzó a Pablo Laso a caer en un movimiento habitual en los entrenadores de todo el mundo: colocar a los jugadores del fondo del banco de suplentes. El chico era un argentino y pocos se atrevían a pensar lo que lograría después. Se llamaba Facundo Campazzo y a falta de 56.8 segundos para que termine el encuentro le tocó la difícil tarea de defender a Dimitris Diamantidis, uno de los mejores basquetbolistas en la historia de Grecia. 

El forcejeo empezó desde el primer movimiento de pies. Diamantidis, que jugaba de guardia, tenía la costumbre de postearse para aprovechar su plus de centímetros ante exteriores más pequeños. El griego pensó que la iba a tener fácil ante el por ese entonces desconocido Campazzo. Pero nada de eso... Tres segundos bastaron para que Facundo le haga una llave que lo puso con la cabeza en el piso, en una acción sumamente peligrosa.

La repercusión, al igual que la acción, fue inmediata. Diamantidis fue a buscarlo para confrontarlo. El helénico estaba enloquecido. Entre compañeros y rivales intentaron detenerlo y por suerte lo consiguieron. Mientras tanto Campazzo levantaba sus manos en señal de protesta y Andrés Nocioni, el otro argentino en Madrid, intentaba explicarle lo que pasó a Dimitris, riéndose tímidamente como un padre orgulloso de lo que su hijo había hecho. 

Jayce Carroll, Sergio Rodríguez y Nocioni calmaron al enfurecido griego y la cosa no pasó a mayores. No obstante, Campazzo fue el primero en salir a confesar que lo que hizo estuvo mal. "Contento por la victoria de ayer, pero no tanto por cómo terminó el juego. Quiero disculparme, ya que soy un deportista y mi acción con Diamantidis, pese a la tensión que tienes en el partido, no estuvo bien. Pido disculpas a mis compañeros, a la afición y a Diamantidis", expresó en un tuit el argentino.

Más allá de lo bueno y lo malo de la situación, esa fue su carta de presentación y Campazzo luego demostró que podía reinar en Europa. Se fue a Murcia para continuar creciendo y después regresó para adueñarse del Real Madrid, sorprendiendo a todos por otros motivos, haciendo ruido con lujos y títulos, no con golpes. 

 

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