Liga Argentina

Manu Anglese y un ascenso con raíces profundas: “Estoy en casa”

15:30 04/06/2026 | Anglese volvió a dirigir en Lanús, manejó la presión de un candidato obligado y condujo al Granate al ascenso tras 11 años de espera. Entrevista con el DT campeón.

Manu Anglese, un hijo de la casa que devuelve a Lanús a Primera (Prensa Lanús)

Lanús volvió a la Liga Nacional y Manu Anglese fue una de las piezas centrales de ese regreso. El entrenador, que llegó al club después de su exitoso paso por Zárate, convivió durante toda la temporada con la presión de dirigir a una institución que tenía como objetivo prioritario recuperar su lugar en la elite. Tras superar 3-1 a San Isidro en la final, el DT destacó el trabajo conjunto del plantel, el staff y los dirigentes, valoró el apoyo de su familia y de la gente del club, y remarcó que el ascenso fue la consecuencia de un proceso sostenido durante toda la campaña.

—¿Cuáles son las primeras sensaciones después del ascenso?
. La verdad que la primera sensación cuando me desperté fue alivio y paz por haber cumplido con el trabajo. No solamente por el resultado final, porque el resultado no marca la totalidad de si el trabajo estuvo bien hecho o mal hecho. Nosotros, junto con el staff, los dirigentes y el equipo, hicimos un gran sacrificio y pusimos mucho para cumplir el objetivo, que era devolver a Lanús a la Liga Nacional. Lo hemos logrado y eso nos da alivio.

—Conseguiste dos ascensos con Zárate y ahora este con Lanús, ¿qué tiene de especial este nuevo logro?
. En verdad el primer ascenso que conseguí fue con Social Lanús, mi club, el club de mi papá y de mi abuelo, cuando ascendimos al Prefederal. Esa fue una sensación increíble. Y este ascenso también es muy especial porque estoy en casa, porque pude disfrutar mucho de mi hija, porque estuvieron mi mamá, mis hermanos, mis tíos y mis amigos de toda la vida. También estuvieron muchos amigos de mi padre, a quien despedí hace tres años, pero que está presente conmigo todos los días. Ver a sus amistades del básquet de Lanús acompañándome me da mucha alegría. Creo que lo especial es poder trabajar en uno de los clubes más grandes del país y hacerlo en mi ciudad.

—¿Pasaba por tu cabeza lograr este objetivo después de todo lo que habías pasado en Zárate?
. Esta profesión es una caja de sorpresas todos los días. Cuando llegué a Lanús sabía que la vara estaba muy alta y que el club tenía la necesidad de volver a la Liga Nacional. Era el objetivo principal y conviví con esa presión durante todo el año. Tuve gente que me ayudó mucho a gestionarla. Sabíamos que era difícil porque hay un solo ascenso para muchos equipos. Esta Liga Argentina fue una de las más parejas de los últimos años, con planteles muy competitivos, estructuras sólidas y muchas ganas de subir. Iba a ser complicado y por suerte pudimos lograrlo. Fuimos uno de los equipos que merecían ascender, aunque no el único. Todas las series de playoffs fueron durísimas y varios equipos podrían haber llegado hasta acá.

—No hay una receta para salir campeón, pero ¿qué tuvieron en cuenta para armar este equipo?

. Primero, el club me permitió armar el equipo que deseaba y eso lo valoro muchísimo. Estoy muy agradecido por esa confianza. Fuimos a buscar buenos jugadores, pero también jugadores entrenables, que pudieran adaptarse a la filosofía del club y a la nuestra como cuerpo técnico. Creo que ese fue uno de nuestros grandes aciertos. Contratamos buenas personas, jugadores respetuosos, con capacidad para crecer y con predisposición para trabajar. Esa fue una de las claves del éxito.

—¿Qué te produjo saber que el rival de la final sería San Isidro, un equipo con tantas finales encima?
. Primero, creo que San Isidro jugó durante toda la temporada un básquet colectivo realmente sorprendente. Sebastián Porta tiene muy claro qué quiere para su equipo y logró plasmarlo perfectamente en la cancha. Es un club de procesos y hoy eso es una fortaleza enorme. Sabíamos que iba a ser una serie durísima y así fue. Tuvimos dos partidos muy cerrados y después un juego para cada uno con diferencias más amplias. Era una final pareja y podía ser para cualquiera. Por suerte nos tocó a nosotros.

—En los últimos dos partidos se los vio con un aire más que San Isidro. ¿Cómo lo explicás?
. Llegamos físicamente enteros a la parte final del torneo. Eso tiene mucho que ver con el trabajo de Marcos Daut y todo el equipo médico del club. Marcos es un preparador físico de élite y su trabajo fue impecable. Fue fundamental para que llegáramos completos al tramo decisivo. Tuvimos una sola lesión en toda la temporada y eso habla muy bien del trabajo realizado. Creo que físicamente llegamos muy bien a las finales y eso nos favoreció.

—¿Cuánto tuvieron que ver los dos partidos finales en el Rotili y el apoyo de la gente?
. La gente acompañó durante toda la temporada. Creo que el club también estuvo a la altura de una final. La puesta en escena fue increíble y eso enaltece al torneo y al básquet argentino, no solamente a Lanús. Lo disfrutamos mucho y sentimos el compromiso de poder lograr el ascenso en casa para que todos ellos también lo pudieran disfrutar.

—¿Qué podés decir de Junior Merchant, de como lo trajista a la Liga y de su camino hasta convertirse en MVP?
. Junior es un jugador que todavía tiene muchísimo por mejorar y aprender. Es un atleta con condiciones extraordinarias, muy ganador y una excelente persona. Lo conozco desde hace años y le tengo un cariño muy especial. Cuando surgió la posibilidad de venir a Lanús tenía propuestas para jugar en la Liga Nacional, pero eligió estar con nosotros. Creo que acertamos todos. Fue un gran fichaje. Se comprometió desde el primer día y jugó como si fuera de Lanús de toda la vida.

—¿Cómo sigue el camino para estos jóvenes y para un plantel con tanta proyección?
. Ahora es tiempo de descansar. Después llegarán las conversaciones, el armado del plantel y las reuniones con los dirigentes. Este es un momento para valorar el recorrido. Fuimos un equipo que perdió apenas 11 partidos en la temporada y que hasta la última fecha no sabía si iba a terminar entre los cuatro mejores. Siempre fuimos muy respetuosos con las derrotas y aprendimos mucho de ellas. Muchas veces crecimos a partir de los partidos que perdimos. Creo que llegamos en muy buenas condiciones a la etapa final y ahora corresponde disfrutar lo conseguido.

— Desde tu lugar, ¿cómo ves la actualidad de la Liga Argentina y la Liga Nacional con tantos cambios e incertidumbres?
. No sé si soy la persona indicada para analizar en profundidad ese tema. Lo que sí sé es que vivimos en un país con muchas dificultades económicas y eso afecta a todos. Ojalá se pueda lograr una mayor estabilidad para que no haya bajas de equipos y todos puedan competir de manera ordenada. Esta incertidumbre la vivimos cada año los entrenadores, los jugadores, los asistentes, los preparadores físicos y también los dirigentes. Los dirigentes dedican muchísimas horas de trabajo a los clubes y también atraviesan esas preocupaciones. Ojalá podamos encontrar una estabilidad que permita que todos disfrutemos más de este deporte.

Pablo Catalá / [email protected] 
En Twitter@basquetplus

Compartir