NBA

Denver cambia para volver a ser lo que fue: un candidato a vencer

15:16 01/07/2025 | Tras su eliminación ante el campeón el panorama se aclaró para los Nuggets y con agresividad en el mercado se reformaron. Analizamos lo nuevo al rededor de Jokic.

Los nuevos Nuggets amenazan

La eliminación en segunda ronda ante el eventual campeón, Oklahoma City, dejó a los Nuggets con un mensaje claro: era hora de retocar una estructura que había comenzado a estancarse. El nuevo dúo de mando —David Adelman como entrenador principal y Ben Tenzer como GM— no tardó en actuar. En las primeras horas del mercado, traspasaron a Michael Porter Jr. a los Nets a cambio de Cameron Johnson, entregando una primera ronda sin protección en 2032 para deshacerse del contrato del alero, que debía cobrar 38.3 millones en 2025-26 y 40.8 parcialmente garantizados en la siguiente. Porter venía de unos Playoffs para el olvido (9.1 puntos), jugando con una lesión en el hombro que expuso una vez más su fragilidad física.

La llegada de Johnson, firmado por dos temporadas a cambio de 43 millones totales, otorga mayor flexibilidad económica y un perfil que si bien es menos explosivo que el de Porter (promedio de carrera de 39.2% en triples contra 40.6%), garantiza disponibilidad y adaptabilidad. El ex Suns y Nets puede ocupar ambos puestos de alero y luce como complemento ideal para la estructura de Jokic. Su incorporación permitió liberar espacio para un regreso muy esperado: Bruce Brown, héroe silencioso del título 2023, vuelve tras su paso por Indiana. Versátil como pocos —puede jugar del 2 al 4— y con inteligencia táctica para cortar hacia el aro o defender múltiples posiciones, es la pieza que los Nuggets no habían podido reemplazar.

Pero no fue el único movimiento fuerte. Denver también sorprendió al canjear a Dario Saric, casi inactivo en el último semestre (solo 18 minutos desde enero), por Jonas Valanciunas. El pivote lituano, con 33 años y más de 1000 partidos de experiencia NBA, se convierte en el mejor suplente que haya tenido Nikola Jokic en años. Aunque no pueda compartir cancha con el serbio, su capacidad de anotar (mínimo de 10 puntos y 7 rebotes por año desde su temporada de novato) y proteger la pintura lo ponen por encima de alternativas como DeAndre Jordan o Zeke Nnaji, que directamente no jugaron en postemporada. El contrato de Valanciunas (10.3M) es más caro que el de Saric (5.4M), pero no implica riesgo: es cortable sin cargo al final del curso.

En un solo movimiento de ajedrez, Denver renovó profundidad, versatilidad y control financiero, todo sin tocar su núcleo duro. Con Jokic a nivel MVP por tercer año consecutivo, y tras una campaña en la que rozaron la final de conferencia, el equipo volvió a posicionarse como contendiente real. La suma de Johnson, Brown y Valanciunas —a cambio de Porter Jr., Westbrook, Saric y Cancar— devuelve a los Nuggets una estructura más lógica y con margen para agregar una pieza más mediante excepción o contrato mínimo. No es una revolución, pero sí una corrección quirúrgica que busca devolverle al campeón 2023 su lugar entre los gigantes.

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