NBA

El papelón más caro de la NBA: Cleveland Cavaliers

15:45 26/05/2026 | Al lado del equipo más caro del año pasado (Phoenix) los de Ohio dieron la talla, llegando a las Finales del Este. Pero un colapso tan evidente y una serie 4-0 plantan dudas inevitables.

Michell y Harden, las caras de una barrida vergonzosa (Getty)

El año pasado Phoenix Suns gastó $220,708,856 de dólares y quedó fuera de los playoffs, es una comparación para hacer menos sincera la palabra papelón con la que nos referimos al equipo más caro de este año. La serie terminó 4-0, pero en Cleveland sienten que el golpe empezó mucho antes. Exactamente en el último cuarto del Juego 1, cuando los Cavaliers desperdiciaron una ventaja de 22 puntos en apenas ocho minutos y dejaron escapar un partido imposible de perder. A partir de ahí, todo se vino abajo: el equipo nunca volvió a reaccionar y New York lo pasó por encima física, mental y tácticamente. El cierre fue brutal: derrota 130-93 en casa, abucheos y una barrida que expuso todas las grietas de un proyecto construido para pelear el título.

La apuesta fuerte de la temporada había sido cambiar a Darius Garland por James Harden. Cleveland sintió que necesitaba tamaño, experiencia y dureza en el perímetro, y decidió sacrificar a uno de sus jugadores más queridos para traer a una estrella de 36 años con pasado pesado en playoffs. Internamente defendieron esa decisión durante meses. Kenny Atkinson llegó a decirle a Harden, después del colapso del Juego 1: “Sin vos, quedábamos eliminados en primera ronda”. El mensaje era claro: el núcleo anterior no alcanzaba. Pero tampoco alcanzó este nuevo modelo, aun con Donovan Mitchell, Evan Mobley y Jarrett Allen alrededor.

Lo más preocupante para los Cavaliers no fue perder, sino cómo perdieron. En el Juego 3 salieron sin energía y quedaron contra las cuerdas desde el arranque. En el cuarto encuentro directamente fueron aplastados por un parcial de 20-0 y terminaron cayendo por 37 puntos frente a su propia gente. Los Knicks les ganaron corriendo más, defendiendo mejor y atacando cada debilidad. Jalen Brunson convirtió a Harden en un objetivo constante y Mike Brown le dio una clase táctica a Atkinson durante toda la serie. Cleveland cerró los playoffs con récord de 8-10 y la sensación de haber desperdiciado uno de los planteles más talentosos (el más caro en salarios, con $217,367,467 este año) de la liga.

Ahora llegan las preguntas incómodas. Donovan Mitchell puede firmar una extensión cercana a los 277 millones de dólares, aunque también podría esperar un año para aspirar a todavía más dinero. Harden, por su parte, quiere seguir y todo indica que renovará. Pero el problema real es otro: ¿este equipo puede ganar así? Dan Gilbert ya dejó una frase que retumba en Ohio: “Estamos lejos de donde necesitamos estar”. Una declaración que retrata tanto la dureza de la caída, como lo que están dispuestos a hacer para ir a más. Con una plantilla carísima, restricciones salariales extremas y rumores inevitables sobre nuevas estrellas, Cleveland entra a un verano decisivo. Porque después de semejante derrumbe, ya nadie dentro de la franquicia puede fingir que todo está bien.

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