Argentina

Scouting: ¿cómo juega Olímpico, una de las sorpresas de la Liga?

21:36 23/11/2020 | Los de La Banda empezaron la 2020/21 con el pie derecho, siendo uno de los equipos más divertidos e interesantes del certamen.

Flor es el goleador de Olímpico (Foto: La Liga Contenidos)

"Estúpidos que gritan", "imberbes", "infiltrados". Esas fueron las palabras que pronunció un 1 de mayo de 1974 quien por aquel entonces era el presidente de Argentina, Juan Domingo Perón, para echar a los Montoneros, la rama más joven y radicalizada del peronismo, de la plaza desde la que dicha organización intentó desafiar la autoridad del mandatario que volvía a hablarle al pueblo nacional por primera vez desde su exilio, en el balcón de la Casa Rosada. 

"¡Conformes, conformes, conformes, General, conformes los gorilas, el pueblo va a luchar!", fue lo último que alcanzaron a decir los jóvenes Montoneros antes de que algunos sindicatos y otras organizaciones los desplacen del lugar. "¡Aserrín, aserrán, es el pueblo el que se va!", se escuchaba a lo lejos, con voces que desaparecían paulatinamente.

Al igual que esos arriscados chicos, Olímpico está desafiando el statu quo de la Liga Nacional, demostrando que no necesita de muchos veteranos para revolucionar la praxis del certamen. Los de Leo Gutiérrez, que se ubican cuartos en la Zona Norte (5-3), vienen aprendiendo a los golpes y creciendo en el proceso, sorprendiendo a todos aquellos que en la previa dudaron de ellos. 

Ataque balanceado
Todos para uno y uno para todos es el lema del equipo de La Banda en el que ningún jugador anota más de 15 puntos, pero tres promedian diez o más. El goleador es Eric Flor, quien con sus 14.5 tantos de promedio es el goleador que gradualmente está recobrando el protagonismo que tenía en sus tiempos en Quilmes. 

Lo siguen Lisandro Rasio y Gastón Whelan, dos de los más experimentados del plantel que dirige Leo Gutiérrez. El primero tiene una media en puntos de 13.4 y el segundo de 13.1. El pivote está dominando la pintura y el base organizando el juego, siendo uno de los cerebros de un conjunto que lo necesita para controlar los tiempos. 

 

 

Federico Grun y Diego Guaita se acercan a los diez puntos de promedio (8.0 el exterior y 8.3 el interior) y su experiencia también es nodal, completando el grupo de los principales anotadores. Ambos le dan pausa al equipo desde el banco o como titulares. El primero salió desde la segunda unidad en sus ocho partidos esta temporada y es la carta sorpresa de Gutiérrez, a la vez que el segundo fue titular en los siete encuentros que disputó antes de ser afectado por el covid.

Junto con ellos, otra grata aparición es la de Guillermo Allende, el base que florece a medida del aumento de minutos, promediando 7.5 puntos (52.0% en triples) y 2.5 asistencias durante los ochos enfrentamientos que estuvo en cancha. Puede jugar como portador de balón en solitario o acompañando a Whelan y Grun, anotar desde el perímetro y liquidar en las penetraciones, un arma que todavía está perfeccionando. 

En el último escalón se ubican Santiago Aresa y Juane De La Fuente, dos complementos que desde el primer minuto entendieron bien sus roles. El interno es un gran pasador (promedia 1.8 asistencias en la 2020/21) y siempre busca como opción primaria el gol de sus compañeros, mientras que el alero es un mortífero lanzador, preparado en todo momento para liquidar desde la línea de tres y demostrando que, a pesar de sus porcentajes iniciales (28.6%), cuando está de racha no hay manera de frenarlo y que, si mejora su selección de tiro, podrá ser un talismán. 

Principales jugadas
El imán de Olímpico es Eric Flor y en ataque estacionado el esquema de Gutiérrez propone con frecuencia que el escolta pueda salir a recibir tras cortinas opcionales desde ambos lados de la cancha, para luego jugar las continuaciones con picks de Guaita o Rasio, casi siempre dándole a Diego la oportunidad de abrirse para el tiro y a Lisandro la chance de caer para castigar en la zona pintada. 

La otra opción es llegar jugando con un portador de balón (Grun o Whelan), los tiradores replegados en las esquinas para generar spacing y un interno (que generalmente es Rasio) cayendo de ancla para arrastrar defensores. A pesar de que su ritmo es uno de los dos más bajos de la Liga (72.8, el mismo que Gimnasia), apuestan a los ataques veloces, pero cuando salen en transición no se apuran por anotar rápido e intentan seleccionar bien sus lanzamiento. Producto de esto los de La Banda poseen el cuarto mejor porcentaje de tiro verdadero del torneo: 57.8%.

Cuando no pueden correr los aclarados son una buena alternativa y Olímpico aprovecha el buen juego de uno contra uno que tienen muchos de sus integrantes para desestabilizar las defensas. Desde Allende, Whelan y Flor, entre otros, en el eje hasta Rasio en el poste bajo, las ofertas son múltiples y variadas.  

 

 

Todas estas cuestiones también se ven beneficiadas con su efectividad exterior que le permite al equipo santiagueño ser el segundo mejor de la 2020/21 en porcentaje de triples (38.1%) y el más destacado en tantos anotados desde ese sector, superando por más del doble a su escolta, Gimnasia (98 en total para Olímpico y 42 para los de Comodoro Rivadavia). Además, es el tercero de mejor EFG con 55.0%.

Defensa activa
Si hay algo que los caracteriza más allá de su interesante ataque es su agresiva defensa, siempre intensa y dispuesta a cortar línea de pase y a molestar al portador de balón. Esa es la premisa y luego buscan hacer seguidor en las cortinas directas e indirectas, a excepción de los últimos diez segundos cuando los cambios son frecuentes y la pintura se sobre carga. 

No es el equipo de mayor tamaño y en esos cambios por momentos sufren, como por ejemplo cuando ante Regatas no supieron emparejarlo en talla, pero el factor limitante de este juego fue que Diego Guaita no estaba activo por haber dado positivo de covid.  

 

 

En este costado todavía tienen cosas por mejorar y con el tiempo quizás lo puedan lograr, especialmente cuando desarrollen más química. Pero de momento el equipo de Gutiérrez no luce mal atrás y posee un rating defensivo de 99.0 (el séptimo mejor de la Liga), siempre aclarando que, lógicamente, al jugar a un ritmo bajo permiten menor cantidad de puntos cada 100 posesiones. 

¿Será sostenido?
En un torneo tan largo como el de la Liga Nacional la estabilidad por momentos es difícil y, a su vez, es el norte al que todos los equipos buscan llegar. ¿Podrá la juventud de Olímpico mantenerse en el tiempo? De ser así, ¿hasta dónde se podrán perfeccionar?

Como aquel grupo de imberbes enfrente de la Casa Rosada, los pibes de La Banda están listos para faltarles el respeto a todos y divertirse en el intento. No tienen tapujos, tabúes o miedos. No es algo personal, simplemente quieren arrasar.

 

Ignacio Miranda/ [email protected]
En Twitter: @basquetplus

En Twitter: @nachomiranda14 

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