NBA

El dilema Boozer: Utah tiene en sus manos el draft… y un conflicto familiar

10:05 14/05/2026 | Carlos Boozer deberá participar de la decisión más delicada del Jazz en años: elegir —o dejar pasar— a su propio hijo Cameron con el pick 2 del Draft 2026.

Carlos Boozer, Cameron Boozer y Utah para unirlos

La lotería del Draft 2026 dejó una imagen tensa para Utah Jazz: la franquicia subió por primera vez en su historia al pick número 2 y justo trabaja con Carlos Boozer para tomar la difícil decisión. El ex ala-pivote, hoy integrante del departamento de scouting del Jazz, deberá evaluar a Cameron Boozer, su propio hijo y una de las máximas joyas del draft. 

Cameron llega con credenciales pesadísimas. En Duke Blue Devils promedió 22.5 puntos y más de 10 rebotes, además de confirmar en el Combine un físico ideal para la NBA moderna. El problema para Utah no parece ser el nivel del jugador, sino el contexto. El equipo ya tiene una estructura interior cargada con Lauri Markkanen, Jaren Jackson Jr. y Walker Kessler, por lo que incorporar otro interno podría obligar a romper una base que todavía tiene margen de crecimiento.

Ahí entra en escena Darryn Peterson, el guard que muchos consideran el mejor encaje posible junto a Keyonte George. Aunque su temporada NCAA tuvo altibajos, el talento ofensivo del base sigue seduciendo a varios ejecutivos y en Utah entienden que sumar creación perimetral podría elevar mucho más el techo del equipo. Incluso el nombre de AJ Dybantsa aparece como una tentación total si cae al pick 2, especialmente después de su explosión en BYU y su conexión previa con el estado de Utah.

La situación deja una tensión rara, casi incómoda, dentro de la franquicia. Nadie cree que Boozer tenga poder absoluto sobre la decisión final, pero sí será extraño verlo participar de reuniones donde el debate central sea si el Jazz debe elegir a su hijo

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