Informe

Los Cáffaro, la familia que ilusiona a los basquetboleros

11:08 25/07/2020 | No es usual (ni siquiera en el mundo), ver a dos hermanos de 2.10 metros o más. Y menos todavía que haya un tercero que pinta alcanzarlos. ¿Cómo seguirá su historia?

Agustín, Francisco y Esteban, los Cáffaro que sueñan vivir del básquetbol

Historias de hermanos jugando básquetbol hay miles. Pero de hermanos de 2.10 de altura, pocas. Poquísimas. En el mundo entero. Los Gasol han sido los que más lejos han llegado y, seguramente, un espejo donde otros se han mirado. 

El debut de Agustín Cáffaro (2.10, 22 años) con la selección argentina mayor el año pasado disparó una ilusión que, desde hace unos 5 años, generaba básicamente su hermano Francisco (2.15, 20 años), la gran esperanza de tener al fin un pivote de ese tamaño con proyección internacional. Hoy sigue desarrollándose en una de las Universidades más importantes de la NCAA, Virginia. 

Agustín mostró lo que venía desarrollando en la Liga Nacional, sobre todo en Libertad, ya que antes no consiguió regularidad y en San Lorenzo no tuvo muchas oportunidades. Ahora disputará el Metro uruguayo. Tiene altura, físico, movilidad, buenos movimientos y temperamento. No es poco tratándose de un hombre alto. Y la experiencia de haber jugado el Mundial seguramente le surtirá efecto. Y es probable que en San Lorenzo este año tenga más chances, al estar bastante cerrado el tema de los extranjeros.

Francisco, que vino formándose en la NBA Academy de Australia, fichó en el 2018 para la Universidad de Virginia en la NCAA, no pudo jugar la 2018/19 por lesión y sí lo hizo, aunque con no demasiada participación, en la 2019/20. Es más pivote que Agustín (que tiene características quizá más de cuatro), pero algunas condiciones similares desde el lado físico y de la personalidad. 

La historia familiar, sin embargo, no termina aquí. La familia Cáffaro, de Piamonte, Santa Fe, tiene un tercer hijo basquetbolista: Esteban. El más pequeño de la zaga tiene 17 años (abril de 2003), mide 2.01 y juega de alero. Ya debutó con la selección argentina en el Sudamericano U15 del 2018 y también muestra condiciones: buen tiro externo, mejora en forma constante su manejo de balón, es prolijo e inteligente para la media de los chicos de su edad. Todavía actúa en Trebolense, el equipo de El Trébol, ciudad a 28 kilómetros de Piamonte, donde se inició también Francisco (Agustín lo hizo en San Jorge). 

Los 3 tienen todavía sus carreras casi enteras por delante. De alguna manera, cada uno de ellos sirve de motivación a los otros dos. Quieren llegar a ser alguien en este mundo del básquet y la naturaleza les dio una de las ventajas más importantes para este deporte, como es la altura. Resulta inevitable ilusionarse, pero también imprescindible no ponerles mucha presión en una etapa en la que están en pleno crecimiento. 

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