Argentina

Manu y el partido en el que inyectó de confianza a Facu Campazzo

08:47 13/09/2025 | Se estaba jugando Río 2016 y Facu buscaba a Manu en el cierre contra Brasil. El de Bahía Blanca le dio la posta y le dijo al cordobés que defina.

Manu motivando a Campazzo (Getty).

El duelo entre Argentina y Brasil en Río 2016 es recordado como uno de los partidos más icónicos de la Selección en las últimas dos décadas. La escena más inmortalizada fue el triple agónico de Andrés Nocioni, con la pelota rebotando varias veces en el aro antes de entrar y forzar el empate a falta de seis segundos. Argentina había estado corriendo de atrás durante gran parte del encuentro y ese tiro permitió estirar la definición a tiempo suplementario.

Sin embargo, lo que posibilitó esa jugada fue un detalle que también quedó en la memoria: el rebote ofensivo de Facundo Campazzo. No fue un rebote casual, sino una acción de entrega absoluta, luchando entre varias camisetas brasileñas y asegurando la pelota como si fuera un tesoro. Esa muestra de coraje y carácter marcó un punto de inflexión en el partido y en su propia carrera.

En el tiempo extra, Campazzo se convirtió en líder, anotando 13 puntos frente al Brasil de Rubén Magnano y demostrando que estaba listo para heredar el mando de la Selección. Fue en ese partido donde Manu Ginóbili, máxima referencia del equipo, le cedió el protagonismo con un gesto inolvidable: “No, jugá vos”, le dijo, cuando Facu intentaba darle la pelota para que resolviera la ofensiva.

Esa confianza depositada por Manu motivó a Campazzo a desatar toda su energía, aunque con el tiempo él mismo reconoció que tuvo que aprender a controlar sus impulsos y mejorar la administración de los tiempos del juego. Incluso, Ginóbili lo corrigió en otro partido con una advertencia directa: “Facu, a ver si la pasamos un poquito más”. Una enseñanza que lo obligó a equilibrar su ímpetu con la lectura colectiva del juego.

Ese episodio refleja la esencia de la Generación Dorada: la prioridad del equipo por encima de cualquier individualidad. Aunque la historia se centra en un momento de protagonismo personal de Campazzo, el verdadero mensaje es que el espíritu de la Selección Argentina siempre estuvo sustentado en el compromiso colectivo, en donde las estrellas también entendían que lo más importante era el grupo y no los nombres propios.

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