NBA

¿Dinastía? ¿ya?: las temporadas históricas de OKC abren la duda

10:51 10/04/2026 | Por segunda campaña consecutiva, el Thunder tiene el mejor récord de la liga, por tercera, el mejor del Oeste. Un dominio que solo lograron Warriors y Bulls.

Oklahoma City Thunder, el titán de turno (Gettty)

El presente de Oklahoma City Thunder ya dejó de ser promesa para convertirse en evidencia estadística. Con el primer puesto del Oeste asegurado, la franquicia alcanzó su tercera temporada consecutiva como líder de conferencia y la segunda seguida con el mejor récord global de la NBA (Milwaukee fue el último en hacerlo en la 18-19 y 19-20). En sus 18 años en Oklahoma, es apenas la cuarta vez que logra este hito, pero nunca con este nivel de continuidad.

El dato que los instala en territorio histórico es contundente: 132 victorias en las últimas dos temporadas (68-14 y 64-16). Ese registro los ubica como el cuarto mejor de todos los tiempos, solo por detrás de los 141 triunfos de los Bulls entre 1995 y 1997, y de los 140 que lograron los Warriors en dos tramos consecutivos (2014-16 y 2015-17). Incluso quedan por encima de otros Bulls históricos (131 entre 1996-98), lo que dimensiona la magnitud de este ciclo.

El equipo liderado por Shai Gilgeous-Alexander no solo gana, sino que domina por tramos prolongados. Su inicio 24-1 igualó a los Warriors del 73-9, y tras una fase más irregular (18-13), retomó impulso con un 21-2 luego del All-Star. En paralelo, el base canadiense reforzó su candidatura al MVP con rachas históricas de anotación, consolidándose como eje de un sistema altamente eficiente.

El crecimiento estructural también explica el fenómeno. La explosión de Chet Holmgren como figura All-Star y pilar defensivo elevó el techo del equipo, mientras que las ausencias —como las de Jalen Williams— pusieron a prueba la profundidad del plantel. Oklahoma City se perfila nuevamente como líder en eficiencia defensiva, un rasgo distintivo de los campeones.

Sin embargo, la etiqueta de dinastía todavía requiere validación en playoffs. “Nada de esto significa algo si no ganamos el campeonato”, advirtió Gilgeous-Alexander. La historia es clara: los equipos que alcanzan estos niveles —como aquellos Bulls y Warriors— terminan coronando. Oklahoma City ya igualó su dominio en números; ahora, necesita traducirlo en títulos para confirmar que no es solo una era brillante

Compartir