NBA

Oklahoma City bajó la guardia y las piñas le llegaron

11:45 06/01/2026 | El Thunder sufrió su peor derrota en la temporada ante los Hornets y oscureció más su racha de los últimos 12 juegos. El mejor récord aún es suyo, pero el ángel se les escapó.

El lado oscuro del Thunder (Getty)

Oklahoma City bajó la guardia y el golpe fue brutal. La derrota por 124-97 ante los Charlotte Hornets, un equipo que llegaba con récord 12-23, se convirtió en la caída más impactante de la temporada para el Thunder y en un símbolo claro de su momento actual. Tras un arranque histórico de 24-1 que alimentó sueños de récords imposibles, el campeón defensor cayó a 30-7 y dejó definitivamente atrás cualquier especulación sobre una campaña de 73 victorias. “Desde el salto inicial parecía que ellos estaban un paso adelante en ambos costados”, reconoció Shai Gilgeous-Alexander tras el partido.

El tropiezo no es un hecho aislado. Oklahoma City perdió seis de sus últimos 12 partidos y atraviesa una racha de 6-6 que contrasta fuerte con su dominio inicial. Tres de esas derrotas fueron ante San Antonio Spurs, otras llegaron frente a Phoenix Suns y Minnesota Timberwolves, y las dos más recientes dolieron especialmente: un triple de Devin Booker sobre la chicharra y, al día siguiente, una paliza en casa. El Thunder sigue teniendo el mejor récord de la NBA, pero ya no luce invulnerable ni varios escalones por encima del resto.

Ante Charlotte, las razones del derrumbe fueron evidentes y múltiples. Los Hornets dominaron todas las estadísticas clave: 53% en tiros de campo contra 37% de OKC, 51% en triples contra 28%, 92% en libres contra 67% y una ventaja aplastante en los rebotes (52-34). Brandon Miller fue la figura con 28 puntos y 7/10 desde el perímetro, acompañado por un Kon Knueppel explosivo (23 puntos, 5/7 en triples) y un LaMelo Ball eficaz (16 puntos, 4/7 de tres). Ni siquiera la presión defensiva del Thunder, que forzó 20 pérdidas, alcanzó para compensar una noche en la que Charlotte anotó cada vez que cuidó la pelota.

Lejos de dramatizar, el entrenador puso el foco en el aprendizaje. “Hay una lección en cada partido. No somos un equipo que tira la película a la basura: tratamos de aprender y volcarlo en lo que viene”, aseguró. Con más de media temporada por delante y talento de sobra, el Thunder sigue siendo candidato firme. Pero la señal es clara: el margen se achicó, los rivales ya no intimidan y, cuando Oklahoma City afloja, las piñas —como ante Charlotte— empiezan a llegar sin aviso.

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