NBA

Treinta años sin magia

12:35 15/05/2026 | Hace ya tres décadas, Magic Johnson, la mejor sonrisa del básquet, hacía oficial su retiro definitivo de las canchas luego de una carrera llena de triunfos y luchas.

Magic Johnson, la sonrisa del básquet (Getty)


Mayo de 1996, el momento marcado como el cierre definitivo de una era en la NBA. A los 36 años, Magic Johnson anunció su retiro final de Los Angeles Lakers después de un regreso tan inesperado como impactante. Habían pasado más de cuatro años desde aquella conferencia de 1991 donde reveló que había contraído VIH y se alejaba del básquet. Contra todos los pronósticos, volvió en enero del 96 para disputar 32 partidos y demostrar que todavía podía cambiar el destino de un equipo desde la conducción, aun lejos de la explosión física del Showtime.

Ese regreso tuvo algo de experimento y mucho de leyenda. Magic reapareció con otro cuerpo, más pesado y jugando como ala-pivote en varios tramos, reinventándose para competir en una NBA distinta a la que había dominado en los 80. Aun así, promedió 14.6 puntos, 5.7 asistencias y 4.5 rebotes en casi 30 minutos por noche. Los Lakers tuvieron marca de 22-10 con él en cancha y terminaron cuartos en el Oeste. En su vuelta ante Golden State Warriors rozó el triple-doble con 19 puntos, 10 asistencias y 8 rebotes, dejando en claro que la visión y el talento seguían intactos.

La historia terminó rápido en playoffs. Houston Rockets, campeón defensor en ese momento, eliminó 3-1 a los Lakers en primera ronda y el último partido de Magic llegó el 2 de mayo: 8 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias en 30 minutos. Después evaluó seguir una temporada más, pero eligió irse bajo sus propios términos. “Ahora estoy listo para dejarlo, es momento de seguir adelante”, explicó en el comunicado difundido por su agente. El contexto tampoco ayudaba: suspensiones internas, conflictos en el vestuario y un equipo lejos de pelear por el título marcaron aquel último tramo en Los Ángeles.

Con el paso del tiempo, la retirada de Magic quedó rodeada por un “qué hubiera pasado si” gigantesco. Apenas semanas después de su adiós, los Lakers adquirieron a Kobe Bryant en el Draft y firmaron a Shaquille O'Neal en la agencia libre, dando inicio a otra dinastía. Magic se quedó a meses de compartir cancha con dos futuras leyendas y de formar un posible súper equipo adelantado a su época. Su legado, de todos modos, ya estaba asegurado: cinco títulos, tres MVP, once All-Star, 138 triple-dobles y una carrera que atravesó tres décadas distintas dejando la misma sensación en cada una: cuando él jugaba, el básquet parecía más divertido.

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