NBA

El futuro de los Lakers en el aire: ¿quién se queda? ¿quién se va?

11:32 12/05/2026 | Luego de la barrida de OKC, sin Doncic, los angelinos deben repensarse. LeBron se entusiasmó con volver a ser primera espada, mientras, Luka pidió sostener a Reaves.

James-Reaves-Doncic, ¿el big 3 con las horas contadas? (Getty)

El golpe de Oklahoma City no solo cerró la temporada de Los Ángeles: abrió oficialmente una de las postemporadas más delicadas de la era Lakers. La barrida 4-0 del Thunder dejó expuestas las limitaciones del plantel, la dependencia de las estrellas y una sensación interna de un equipo que quedó corto. El problema es que el proyecto angelino quedó a mitad de camino. En marzo parecía candidato serio al título, con Luka Doncic dominando la liga y LeBron James adaptándose a un rol secundario inédito en su carrera; un mes después, las lesiones y la profundidad de OKC derrumbaron toda ilusión.

La reconstrucción alrededor de Doncic ya empezó incluso antes de que terminara la temporada. Según The Athletic, JJ Redick tuvo reuniones privadas con Luka, Austin Reaves y LeBron para redefinir jerarquías: Doncic debía asumir el control absoluto, Reaves crecer como socio ofensivo y James retroceder un escalón para potenciar el funcionamiento colectivo. El experimento funcionó. Los Lakers cerraron marzo con récord de 15-2 y un nivel dominante en ambos costados. Luka promedió 37.5 puntos, 8 rebotes y 7.4 asistencias, mientras Reaves explotó como generador complementario. Y LeBron, a los 41 años, aceptó convertirse en una especie de jugador de rol, pero de lujo, algo jamás visto en dos décadas de carrera.

Sin embargo, la apuesta terminó saliendo cara. Doncic agravó su lesión muscular en el partido del 2 de abril ante el Thunder y ya no volvió a jugar. Austin Reaves también arrastró molestias físicas durante el cierre de los playoffs. Desde ahí, el equipo sobrevivió como pudo hasta encontrarse otra vez con OKC, esta vez sin respuestas. Aun así, LeBron dejó claro tras la eliminación que la experiencia le resultó movilizante. “Nunca había sido tercera opción en mi vida”, explicó. Y agregó: “Poder prosperar en ese rol y después volver al lugar al que estuve acostumbrado toda mi carrera fue algo muy especial”. Más tarde, ya hablando de su futuro, fue todavía más honesto: “No sé qué me depara el futuro”.

Mientras James analiza si seguirá jugando, si aceptará una reducción salarial o incluso si escuchará ofertas de otros equipos, Luka ya empezó a marcar territorio dentro de la franquicia. El esloveno le comunicó a la dirigencia que quiere a Austin Reaves como compañero de largo plazo y, de acuerdo a la información de Sam Amick, incluso pidió que no sea incluido en ningún posible paquete de traspaso por Giannis Antetokounmpo. Para Doncic, Reaves encaja perfectamente en el modelo de bases creativos que históricamente funcionaron a su lado, como Jalen Brunson o Kyrie Irving. El problema es económico: varios ejecutivos rivales creen que Reaves podría recibir ofertas cercanas a los 40 millones de dólares por temporada.

En paralelo, los Lakers preparan una agresiva reestructuración del roster y también de la organización. La nueva gestión encabezada por Mark Walter quiere rodear a Doncic con interiores atléticos, tiradores confiables y alas defensivas, replicando el molde que Luka tuvo en Dallas durante su camino a las Finales 2024. El nombre de Giannis aparece sobrevolando el mercado, aunque sin demasiados activos disponibles, mientras que jugadores como Mitchell Robinson, Robert Williams III o Trey Murphy III aparecen en el radar. Todo eso bajo una presión enorme: el Oeste ya tiene a Oklahoma City y San Antonio marcando el ritmo del futuro. Y en Los Ángeles saben que el reloj empezó a correr mucho más rápido de lo esperado.

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