NBA

Algo roto en Boston: buscando explicaciones al traspaso de Jaylen Brown

11:55 02/07/2026 | Los Celtics tomaron por sorpresa a todos en un traspaso, salvando las distancias, similar al de Doncic. El MVP de su último título se fue y las dudas quedaron en el aire.

Jaylen Brown y un traspaso sin explicación (Getty)

Jaylen Brown dejó oficialmente a Boston Celtics tras una década en la organización luego de ser enviado a Philadelphia 76ers a cambio de Paul George, dos selecciones de primera ronda y dos de segunda. La salida del MVP de las Finales 2024  sorprendió por el calibre del jugador involucrado y también porque Boston se desprendió de una de las piezas centrales de la etapa más exitosa de la franquicia en la década, siendo el equipo con más victorias totales y playoffs ganados desde 2020.

La explicación que más fuerza tomó en las últimas horas apunta a una fractura definitiva entre Brown y el front office encabezado por Brad Stevens. Según reportó The Athletic a través del periodista Tony Jones, Brown había caído fuertemente en la consideración interna luego de que Boston intentara utilizarlo como pieza principal en el frustrado intento por conseguir a Giannis Antetokounmpo semanas atrás. El dato clave es que Brown nunca pidió salir, pero después del fracaso de la negociación, la franquicia siguió ofreciéndolo a más de diez equipos distintos. La sensación interna habría sido que la relación quedó demasiado dañada como para reconstruir confianza de cara a la próxima temporada.

El factor económico también aparece como un argumento central detrás de la decisión. Brown tenía por delante tres años de contrato por cifras gigantescas: 57.1 millones de dólares en 2026-27, 61 millones en 2027-28 y 65 millones en 2028-29, todo bajo el nuevo convenio colectivo que castiga severamente a las franquicias que superan el segundo apron salarial. En comparación, George tiene un acuerdo salado pero más corto: 54.1 millones la próxima temporada y una player option de 56.6 millones para 2027-28. Aunque la diferencia inmediata es mínima, Boston evita comprometerse a largo plazo con otro contrato supermax mientras también sostiene el vínculo millonario de Tatum.

Desde lo estrictamente deportivo, sin embargo, cuesta encontrar lógica en la operación. Brown viene de la mejor temporada individual de su carrera, asumiendo el liderazgo ofensivo mientras Tatum se recuperaba de una rotura de Aquiles y llevando a Boston a un récord de 56-26. Sus números fueron de 28.7 puntos, 6.9 rebotes y 5.1 asistencias por partido, finalizando sexto en la votación al MVP. Lo que más agrava el caso es el pobre retorno, considerando que George tiene 36 años, arrastra un largo historial reciente de lesiones y disputó apenas 78 partidos en sus últimas dos temporadas. Ah, y encima dándole una estrella a un rival directo. De hecho, el que lo eliminó en los últimos playoffs en primera ronda 4-3 tras estar 3-1 arriba. Con George de figura. 

Hace apenas diez días Boston intentaba adquirir a Giannis para ganar ya, también sumó a Mitchell Robinson buscando reforzar la rotación interna pensando en playoffs. La salida de Brown contradice completamente esa hoja de ruta y marca el final de una era iniciada en 2016, cuando llegó como pick número 3 del draft. En diez temporadas dejó cinco selecciones al All-Star, un campeonato, un MVP de Finales y una fuerte identificación con la franquicia incluso fuera de la cancha. Hoy, con Boston claramente debilitado en su aspiración inmediata al título, la pregunta que domina toda la NBA no es qué ganó Philadelphia, sino qué exactamente está intentando construir Boston.

Compartir