NBA

Primera sentencia en el escándalo de apuestas de la NBA: prisión para un ludópata confeso

13:09 22/01/2026 | Timothy McCormack, declarado adicto al juego, fue el primer juzgado por la trama ilegal que sacudió a la liga, con jugadores y entrenadores implicados.

Primera sentencia en el escándalo apostador de la NBA (The Information)

El escándalo de apuestas que estalló en la NBA en octubre empezó a escribir su capítulo judicial más concreto. Timothy McCormack, un apostador que se definió a sí mismo como adicto al juego, fue condenado a dos años de prisión por un tribunal federal de Brooklyn, convirtiéndose en el primer sentenciado de una red que involucró a jugadores en actividad y ex figuras de la liga. El juez consideró probado que utilizó información no pública para realizar apuestas altamente rentables vinculadas al rendimiento de jugadores de la NBA. McCormack admitió ante la Justicia que luchó contra la ludopatía “durante más de la mitad” de su vida, pero eso no evitó la condena. Aunque la fiscalía había pedido cuatro años de cárcel, la jueza LaShann DeArcy Hall optó por una pena menor al reconocer su adicción.

El caso tiene ramificaciones mucho más grandes. Terry Rozier, hoy suspendido y apartado del Miami Heat, se declaró inocente de cargos por fraude electrónico y lavado de dinero. Está acusado de haber facilitado apuestas ganadoras de allegados en función de su propio rendimiento estadístico en un partido de marzo de 2023, cuando jugaba en Charlotte. Rozier quedó en libertad tras pagar una fianza de tres millones de dólares y deberá volver a los tribunales en marzo.

Otro nombre pesado en la causa es Jontay Porter, hermano de Michael Porter Jr., quien ya fue expulsado de por vida de la NBA tras admitir que se retiró de partidos de forma deliberada para favorecer apuestas. Porter se declaró culpable en 2024 y espera sentencia. En paralelo, Chauncey Billups, actual entrenador de los Blazers, también fue implicado en una causa vinculada a partidas de póker amañadas con presuntos vínculos mafiosos: se declaró inocente, pagó una fianza de cinco millones y permanece suspendido mientras aguarda una nueva citación judicial en marzo. La trama recién empieza, pero la primera condena ya dejó en claro que la NBA entró en una crisis de credibilidad sin precedentes.

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