El caso Dabone abre el debate: ¿hay que poner límites?
08:45 22/09/2025 | El chico de Burkina Faso que el Barcelona podría hacer debutar en Europa incluso antes de cumplir 14 años genera impacto, dudas y discusiones.
La realidad es la que es y hay que adaptarse, aunque a veces se puedan hacer cosas para modificarla un poquito. Pero en la actualidad, pensar que se pueden frenar ciertas cosas son pura ilusión. Una de esas cosas imposibles de detener es el avance del profesionalismo (y por ende, del dinero), en el deporte de alto rendimiento. Montos desorbitantes, medios encima 24 horas y, claramente, redes sociales que potencian todo, lo bueno y lo malo, permanentemente. Y el dinero como excusa para justificar todo.
Entre ese todo se podría hablar de muchas cosas, pero aquí nos enfocaremos en los "niños" que pasan a las grandes ligas de los mayores. Hace rato ya que vemos, más que nada en el fútbol, chicos de 12 años con representantes o que clubes pagan por ellos fortunas para llevárselos a esa edad, pero todavía el básquetbol estaba un poco lejos, al menos en los tiempos. Salvo casos como Doncic hace poco o Ricky Rubio hace mucho ya, no había demasiados antecedentes de precodidad extrema.
Pero hace un año ya que se ve venir el Huracán Dabone. Este chico, nacido en Burkina Faso el 21 de octubre de 2011 (su edad generó en su momento también polémica, ya que existía algún documento que le otorgaba 3 años más), está en el Barcelona desde fines del 2022 y desde ese momento no ha parado de llamar la atención. Por su talento, sus condiciones físicas (una mezcla de Antetokounmpo y Wembanyama) y, sobre todo, por su edad.
Esta semana fue otra vez centro de atención cuando Dabone fue parte de los partidos amistosos del Barcelona, todavía con 13 años (cumplirá 14 el 21 de octubre). Está claro que ya integra de alguna manera el plantel principal y que muy posiblemente debute en el equipo superior en la acb y quizá también en la Euroliga. Tiene casi toda la temporada para superar el récord de precocidad, en poder de otro africano, Bassala Bagayoko, que debutó en la acb con 14 años, 7 meses y 15 días. Pero el récord no es el punto, sino el chico. ¿Está preparado?
Ricky Rubio arrojó la primera piedra: "Con 16 años no puedes conducir un coche. Hay gente con 16 que tal vez tenga más actitudes para conducir un coche que otro de 18 y no se quejan porque la ley es así. Yo creo que debutar en un equipo profesional donde entras en un mundo muy peligroso, porque estás abierto a muchas cosas, tendría que estar regulado".
Para no quedarnos solo con su palabra, fuimos a los casos locales. El récord en Argentina lo tiene Cristian Cortés, que debutó en Obras en el 2005, con Vecchio como entrenador, con 14 años, 5 meses y 19 días, es decir, hasta hoy incluso un récord mayor que el de la ACB. Dice Titi: "A mí me habían anticipado que la idea en Obras era que jugara en algún momento. Para mí de entrada fue una locura, lo máximo que me podía pasar. No creo haber estado preparado. De hecho, creo que ningún chico de 14 años puede estarlo para hacerse profesional. Quizá técnicamente sí, y físicamente no. Lo que reconozco es que me lo fueron anticipando".
Hasta ahí, lo esperable. La pregunta es qué pasa despúes. Dice Cortés: "A mí después me generó una mochila. Como que tenía que estar sí o sí en el equipo de Liga. Entonces quemé una etapa. Porque los entrenadores cambian y te piden lo que necesitan para ganar. Entonces dejar de hacer las cosas por las que te llevaron, porque pasás a cumplir un rol determinado. Creo que me motivó a prepararme más para mantenerme en el equipo de Liga, pero dejando de hacer cosas para agradarle al entrenador".
Antes de Cortés hubo otro caso de un chico de 14 años que debutó en la Liga, casualmente también bajo las órdenes de Guillermo Vecchio: Alejandro Alloatti. Lo hizo en el 99, con Obras, a un mes y 10 días de cumplir los 15. Dice Alloatti: "Me generó un entusiasmo inmenso en ese momento, no lo podía creer. Un año antes había sido alcanza pelotas en el partido inaugural de la LNB (Libertad-Boca) que se jugó en Unión de Santa Fe, mi club. No fue algo lógico ni planificado, se dio todo muy rápido, fue una decisión de Vecchio, que algo habrá visto en un pibe de 14 años que acababa de llegar de Santa Fe apenas un par de meses atrás. Pero no hubo ningún tipo de preparación, ninguna conversación previa conmigo ni con mi familia. Lo recuerdo como algo muy rápido y espontáneo, en agosto/septiembre estaba dejando toda mi vida en Santa Fe y en noviembre me convertía en el jugador más joven en debutar en la Liga Nacional. Me generó un montón de cosas increíbles, aprendía mucho. Estuve muy motivado esos primeros meses. Expectativas personales si, muchas... Pero también sentía algo pesado, ahora tenía que estar a la altura. Y sentía que las expectativas que los demás ponían en mí eran serias, entonces me fue pasando con el tiempo que me frustraba no poder lograr todas".
A Dabone no hay forma de ocultarlo. ¿Quién puede imaginar, y acá volvemos al principio, que el Barcelona va a esperar 2 o 3 años (donde seguiría siendo muy joven) para empezar a usarlo solo por no apurarlo, cuando día a día demuestra que parece estar listo para todo? Encima es una atracción única, con todo lo que eso proyecta en términos de público, sponsors y demás. Su único problema para ser un combo completo es que, si España decide nacionalizarlo para la Selección, y él acepta, recién podría jugar con la Roja a los 23 años, por las reglas FIBA. ¡Faltan 10 años!
Rubio apunta también a eso, a que aun en 3 o 4 años seguirá siendo joven (Ricky habló genéricamente, no por Dabone): "Parece hasta una explotación. Si tienes la calidad que tienes con 13 años, seguramente con 16 ó 17 también vas a poder jugar. O con 18. Cada cosa tiene su tiempo. No puedes quitar esa etapa tan esencial para la persona de cara al futuro para un resultado inmediato". Cortés asiente: "Estoy de acuerdo con Ricky. Si sos bueno debutás a los 14, a los 16 o a los 18. Y es importante vivir el amor por el deporte, disfrutar de los amigos y formarte. No saltar pasos. A mí un poco me quemó la cabeza entrar al profesionalismo tan chico. Siento el desgaste de haber trabajado de esto 20 años teniendo 34. Creo que es mejor no quemar esa etapa y llegar a tu mejor nivel posible pasando sin anticiparse tanto".
Alloatti tiene una posición intermedia: "Hoy, 25 años después, pienso que es una historia increíble y que no cambiaría nada. ¿La recomendaría? Probablemente no... Algo comparto y algo no con Ricky, a quien admiro y respeto mucho. No pondría una regla de corte 'límite de edad', porque creo que hay chicos que pueden ser muy maduros. Pero sí coincido en que para hacer jugar a menores de esas edades deberían existir (y exigirse) ciertos protocolos, cuidados, tener profesionales en salud mental a cargo, etc".
A Dabone prácticamente no se le conoce la voz y, para peor (o mejor, nunca se sabe), la realidad es que España no es su hábitat natural. No se crió allí. Lleva apenas dos años y medio en el país y todo sigue siendo muy nuevo. Seguramente la posibilidad de salir de un origen pobre en un país moderno, hacerlo con un deporte que le sale natural y que eso le permita ganar el dinero necesario para olvidar frustraciones previas hoy parece una oportunidad única. Solo el tiempo podrá dilucidar si este pibe que recién arranca su vida cuasi adulta está tomando el camino correcto.






