NBA

El día en el que Jason Kidd estuvo al borde de la muerte

21:01 12/09/2018 | El exjugador de la NBA se refirió a un momento particular de su vida, en el marco del evento que marcó su ingreso al Salón de la Fama.

Brooklyn Nets/Andrew Bernstein

El pasado viernes se llevó a cabo el homenaje a la camada 2018 de jugadores que se sumaron al Salón de la Fama de la NBA. Uno de ellos fue el Jason Kidd, campeón en el 2011 con Dallas Mavericks, así como también el segundo jugador con más robos y asistencias en la historia de la NBA. A la hora de los discursos, él fue quien dejó una mayor cantidad de títulos y de historias inéditas, una de ellas grave, pese a que en la actualidad tiene un tinte tragicómico. 

Cuando Kidd le agradeció a Jeff Schwartz, su agente cuando era jugador, surgió una de las frases que más incertidumbre generó dentro de todo su discurso; "Sé que algunos piensan que Jeff no es un buen agente, pero sí es un excelente nadador. Si no fuera por eso, yo no estaría aquí ahora mismo". El hecho al que hizo referencia ocurrió en el verano de 2004 en México, más precisamente en el Cabo San Lucas. Se estaba recuperando de una lesión en su rodilla, que lo obligó a perderse varios partidos de la temporada 2003/04, cuando jugaba para New Jersey Nets (igualmente fue elegido dentro de mejor quinteto de aquel curso). 

Posteriormente, en una charla con Marc Stein para The New York Times, el diez veces miembro del All Star Game profundizó sobre el día en el que casi perdió la vida, debido a que se cayó al mar desde un yate y fue rozado por una carabela portuguesa (especie de medusa): "Pensaba que me estaba dando un infarto. Cada vez que me trataba de mover, me electrocutaba. Ahora nos reímos de ello, pero Jeff estaba muy compungido aquella noche. 'Podías haber muerto', me decía". Su exagente fue el encargado de rescatarlo y de llevarlo de regreso a la embarcación.

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