Informe especial

El básquet moderno, una partida de póker

09:57 02/07/2020 | El juego ha cambiado tanto en los últimos años, que la analítica y las estadísticas manejan mucho de la estrategia en las grandes ligas.

¿Qué tienen en común el básquetbol de los grandes torneos y una estrategia en el póker? Quizá la mayoría no pueda verlo de esta manera, pero creemos que tiene mucho más de lo que parece a priori, sobre todo a partir de estos días en los que se puede acceder a toda la información sin demasiados obstáculos.

En una estrategia de póker, hay que saber cuándo apostar, cuándo esperar, cuándo replegarse y cuándo jugársela el todo por el todo, y eso es lo que viene pasando en el básquetbol moderno, a partir de la irrupción en forma de tsunami de las estadísticas avanzadas y la analítica.

El juego de hoy ya no entra tanto por los ojos del más atento entrenador, sino por la data dura que arrojan los números. Es lógico. La estadística, que siempre fue importante en el básquetbol, también ha dado un salto de calidad en la última década y ha trepado varios escalones en cuanto a su importancia e injerencia en la planificación deportiva y estratégica de los encuentros.

Digamos que el juego se ha convertido en muchos casos en lo que los gráficos de la analítica sugieren. Ya no es una cuestión tanto de gustos, sino de lo que nos hará ganar. Salvo que no sea ganar lo que más nos importe y sí desarrollar una forma y estilo de juego más cercano a nuestras preferencias. Pero eso es algo que pierde terreno día a día, porque al menos los dueños de los equipos prefieren ganar a dejar contento al entrenador.

La analíticay la estadística han avanzado tanto en este tiempo que incluso a veces no es tan sencillo entenderla. También ocurre que muchas veces se entiende, pero no se puede creer. ¿Cómo no había visto yo que eso ocurría en la cancha con tanta continuidad? ¿O cómo no noté ese defecto tan claro en mi rival? Lo bueno y malo al mismo tiempo es que estas herramientas permiten manejar el margen de error con bastante mayor control y, en definitiva, lo que se busca cuanto más se sube en el nivel de juego, es achicar el margen de error.

Muchas veces, en el pasado, se escuchaba hablar de determinadas situaciones como que un tiro en contraataque era un tiro mal tirado si no había posibilidades de rebote ofensivo. Quizá el dato más curioso del pasado es el lanzamiento largo de dos puntos. Había una famosa frase que decía que el tiro de dos puntos de cinco metros era el tiro del millón de dólares, porque el jugador que lo desarrollaba bien, se aseguraba un contrato de ese valor. Nada más alejado hoy de la realidad. El tiro de dos puntos largo pasó a ser absolutamente intrascendente, poco productivo y de escaso uso. Y el tiro en contraataque, cada vez es más usado, porque la analítica confirmó que son tiros que se consiguen con buena posición y con la defensa todavía sin la preparación adecuada, por lo que el porcentaje de aciertos sube.

Podríamos estar horas analizando cómo este tipo de estadísticas cambió por completo el juego. A muchos no les gusta porque sostienen que se perdió algo de frescura y de repentización, ya que pareciera estar todo planificado, pero en realidad, si se lo ve desde otro ángulo, podría decirse lo contrario, que ante la situación de que todos saben más o menos todo lo que hay, lo que termina resolviendo es la capacidad individual del jugador para saber qué ventaja tomar y cuál no.

Hoy el juego es cierto que está muy sostenido en el tiro de tres puntos y el pick and roll, pero al mismo tiempo, existen mil variantes y opciones que cada equipo y cada entrenador entrena para llegar a esas situaciones. La diferencia la terminan haciendo aquellos que no solo saben ver sus ventajas, sino lo que sobre todo saben leer lo que va a hacer su rival para frenarlos y se adelantan en ese esquema. Vencen los más inteligentes. Los que plantean mejor su estrategia. Los que saben mover sus cartas. Como en el póker.

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