NBA

Charlotte ganó 9 al hilo y todo se puso raro: un chancho en juego y un villano de comics en cancha

12:25 08/02/2026 | Los Hornets no alteraron el espacio-tiempo por jugar bien y ganar tan seguido, hay explicaciones serias para contar su bizarro duelo vs Atlanta. Confíen.

Charlotte vs Atlanta, una rivalidad poco común

Hay rivalidades que nacen de anillos, otras de décadas de odio deportivo. Y después está la BBQ Series. Charlotte Hornets y Atlanta Hawks juegan cada año por algo mucho más terrenal que la gloria: un busto de cerdo que se entrega al ganador de la serie de cuatro partidos de Fase Regular. La tradición empezó como una apuesta entre utileros, creció al calor de la cultura universitaria del sureste de Estados Unidos y hoy tiene vitrina propia. En una región donde la barbacoa es asunto de identidad, el trofeo tiene más sentido del que parece.

Este sábado, en Atlanta, el partido tuvo aroma a definición anticipada. Charlotte ganó 126-119 y se puso 2-1 arriba en la serie anual, quedando a un juego de recuperar al chancho que hoy descansa en Georgia. Miles Bridges lideró con 26 puntos, LaMelo Ball sumó 19 y el novato Kon Knueppel aportó 23 en otra muestra del momento inesperado de los Hornets, que acumulan nueve victorias consecutivas. Del otro lado, los 31 de Jalen Johnson no alcanzaron para frenar la racha visitante.

La historia tiene contexto competitivo real. Atlanta está noveno y Charlotte décimo en el Este: si la temporada terminara hoy, se cruzarían en el Play-In, como ya pasó en 2022 cuando los Hawks aplastaron 132-103. El único cruce de Playoffs entre ambos data de 1998 y fue para los Hornets 3-1. Incluso comparten una rareza estadística este año: a los dos les va mejor de visitantes que en casa, como si el factor local quedara anulado en esta serie extraña.

 

Pero la noche también dejó una imagen digna de otro universo narrativo. Onyeka Okongwu volvió tras cuatro partidos afuera por una durísima lesión bucal sufrida ante Boston, cuando un codazo de Jaylen Brown le provocó fracturas dentales que requirieron cirugía. Regresó con máscara protectora y Atlanta jugó con eso en redes, citando a Bane, el villano de Batman. 

Okongwu, de 25 años, está firmando su mejor temporada: 16.3 puntos, 7.9 rebotes y 3.3 asistencias, todos topes personales, con 48.2% de campo y 36.7% en triples. Su regreso le devuelve estructura a un equipo que todavía defiende el cerdo en la vitrina. Todo se definirá el 11 de febrero en Charlotte. Hay bronce en juego, sí, pero también posiciones de Play-In, orgullo regional y una rivalidad que demuestra que en la NBA siempre hay lugar para lo insólito… con fundamentos.

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