Liga ACB

Básquet Plus con Pato Garino: "Quiero reencontrarme como jugador"

13:54 15/03/2019 | El jugador de Baskonia está feliz de volver a la actividad. Cuenta, en diálogo con Básquet Plus, como fue el duro momento de sus lesiones, como se recuperó y la importancia de la ayuda de un psicólogo.

Foto: Media Center ACB

Pato Garino venía de una seguidilla de lesiones que hizo que casi no pueda estar en cancha en lo que iba del año. Ya recuperado de su último desgarro, lleva dos semanas en actividad, perdiendo el miedo y recuperando cada vez más ritmo de juego. Se replantea los objetivos personales de esta temporada, a partir de la ayuda de un psicólogo, y se ilusiona con el grupo que formó la selección para el Mundial de China. 

 

-¿Cuál es tu estado actual anímico y deportivo?
. Genial. La verdad, mejor que nunca, contento de volver a las pistas de nuevo, después de unos meses bastante agitados afuera. De momento, disfrutando que está la familia acá y muy feliz.

- Me dio la sensación de que el otro día en la conferencia de prensa se te sacó de contexto o no quedó del todo claro lo que quisiste decir. ¿Puede ser?
. No sé, la verdad fue algo que salió en el momento. No estaba planeado ni nada, solamente que compartí un poco cómo me sentía y lo que me había pasado en estos meses. Fue un momento malo anímicamente para mi. Tuve dos lesiones este año, el año pasado también y la verdad fue bastante frustrante no poder tener una continuidad en el equipo ni poder asentarme. Tuve que recurrir a una ayuda externa y lo comenté porque salió. Fue algo que me hizo muy bien.

-¿Llegaste realmente a pensar en no jugar más?
. El pensamiento me cruzó la cabeza varias veces, especialmente en la recaída, cuando me desgarro. Estaba muy cansado, no sabía si era algo del aire de Vitoria o qué. Exploré mi dieta nuevamente, mi día a día y un montón de cosas de nuevo. Llegó un momento en el que no podía hacer nada y me quería ir a mi casa. El pensamiento estuvo, no sé a qué nivel llegó, pero la verdad estaba muy cansado.

- Imagino, paradójicamente, que las lesiones musculares son de menor gravedad, pero psicológicamente son más complicadas de manejar, porque si te rompés un dedo es una fatalidad, pero lo muscular sí puede tener que ver más con un estado anímico.
. Seguro. Es algo que también se basa en las sensaciones de uno mismo y del músculo, si te responde o te deja hacer cambios de ritmo y de dirección. Pasa mucho por la confianza de uno mismo. Pero, con una seguidilla tan grande la cabeza está distinta y la precaución fue mucho más grande.

- En cuanto a precauciones, ¿Te estás tomando las cosas de otra manera?
. De momento sí. Ahora estamos en dos semanas desde que volví. Me entreno al 100%, pero las precauciones las sigo tomando. Tengo un par de cambios más que los chicos y mucha prevención en el gimnasio haciendo estrictamente fuerza.

- El otro día, a los 10 segundos te pegaste una piña.
. Eso es también la parte psicológica. Pasé todo, de la etapa de miedo, a dar vuelta la hoja y dejar todo atrás. Esa es la parte que más me ayudó el psicólogo: saber que muchas situaciones no están en mis manos y que si me vuelvo a lesionar no va a ser el fin del mundo. Una vez que estás dentro de la cancha no hay que pensar en el miedo. Tengo que volver a lo que es mi juego: más bruto, tirarse al piso.

- Tu ídolo Nocioni tiene un par de recomendaciones para darte.
. Totalmente, es así. Yo no tengo la habilidad y el talento para reacomodar mi juego y volverme un exquisito. Estoy donde estoy por mi actitud y el nombre que me he hecho. Eso no tiene que cambiar.

-¿La situación positiva del equipo ayuda a pensar solo en el básquet?
. El equipo ha pasado por momentos buenos y malos, en una temporada llena de lesiones. Pero ha dado vuelta la página y pasó a jugar de otra manera con mucha más actitud y ganas. Los chicos hicieron mucho sacrificio en minutos y en esfuerzo con tanta gente afuera. Lo que han hecho es impresionante. Y estar de vuelta para darles descanso sirve y se nota en las piernas.

- Más allá del cambio de entrenador, dio la sensación de que dejaron de pensar en Shengelia y Granger y dijeron ‘somos nosotros, somos los que estamos’.
. Es así, uno no puede estar llorando y pensando que la temporada se fue porque faltan dos de los jugadores más importantes. Hay que afrontar la situación y eso es lo meritorio de ese momento. Muchos chicos han dado un paso al frente.

-¿La Final Four es un sueño demasiado lejano?
. Nunca vamos a bajar los brazos. Estamos en un buen momento y hoy por hoy estamos sextos en puestos de playoffs. Pero no nos vamos a volver locos pensando en el futuro y llenándonos de presión. Es muy alcanzable, tenemos mucha confianza y muchas esperanzas en poder lograrlo. Hay mucho trabajo por hacer todavía.

- Salvo excepciones como Marcelinho (Huertas), casi ninguno vivió una Final Four desde adentro.
. Sería nuevo para casi todo Vitoria. Vivirlo acá no es lo mismo. Es otro nivel y la ilusión es de la ciudad entera. Lo disfrutamos por lo que es, pero no hay que llenarse de presión.

- Pareciera haber más ilusión que presión en la ciudad.
. Es la percepción de cada uno. Algunos lo toman de esa manera y otros como presión. Nosotros, como grupo, tenemos que aislarnos de todo. Es una ciudad que vive al máximo el básquet. Lo podes ver en la Copa del Rey con los miles que viajan. Tiene esa pasión argentina por el deporte, en este caso el básquet.

-¿Te pusiste una meta personal para esta temporada?
. Sí, a principio de año tenía muchos objetivos en lo personal y en lo colectivo. Pero hoy creo que tengo objetivos que no se basan en el resultado: me tengo que reencontrar como jugador, ya que llevo dos temporadas atípicas con lesiones, cambios de entrenadores. El objetivo para terminar la temporada es estar al 100% y reencontrarme conmigo mismo. Día a día ir mejorando de a poquito y buscar terminar de la mejor manera. Y los minutos me los tengo que ganar de nuevo.

-¿Estos son los callos que sirven, no?
. Obviamente, es una experiencia fenomenal que me viene bien para el futuro. Saber que en el medio de la temporada te tenés que ganarte los minutos de nuevo por alguna situación. Son todas experiencias que te hacen madurar como jugador y también como persona. Uno evalúa todo y te hace crecer.

- En el medio de todo esto, faltan horas para el sorteo del Mundial. ¿Qué te pasa por la cabeza y por el corazón?
. Pasa más por el corazón que por la cabeza. Estamos en una etapa totalmente ajena a la selección. La cabeza no está carburando mucho, sí el corazón por querer ponerse la camiseta de la selección nuevamente. Queda mucho tiempo, no nos vamos a poner a evaluar extensamente quién nos toque este sábado. Lo pensaremos más adelante, pero es algo que nos llena de emoción y de alegría. Este Mundial con este grupo de jugadores es algo que estamos esperando hace mucho tiempo.

-¿El sábado no vas a hacer un mínimo cálculo de quién te toca, con quién te cruzás para entrar a cuartos de final?
. Es algo lógico. Estaremos pendientes, tampoco apagaremos la televisión. Miraremos un escenario posible a futuro, pero tenemos que entrenarnos, el domingo jugar y eso va a pasar a segundo plano.

- Luis Scola, el Papa, en Formosa dijo: “Esta situación me hace acordar a la previa de Indianápolis”.
. Él solo la vivió. Nosotros la miramos por televisión. Si a Luis le hace acordar y lo ilusiona es una motivación para nosotros, que estamos haciendo las cosas bien, pero eso no significa que vayamos a ganar una medalla. Estamos haciendo las cosas bien colectivamente y es lo que nos tiene que llenar de alegría.

- Me da la sensación que Luis como que habilitó la ilusión.
. Nosotros estamos ilusionados desde que nos pusimos la camiseta de la selección mayor. Estamos confiados. No vamos a ver qué pasa, vamos a jugar y a competir cara a cara con las potencias más grandes del mundo. Nadie nos va a sacar las ganas de colgarnos una medalla.

 

Fabián García / [email protected]
En Twitter: @basquetplus

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