Por qué Shaquille O'Nea eligió el básquet sobre el fútbol americano: Jon Koncak
08:45 15/06/2026 | El pivote estaba dubitativo entre los dos deportes que más le gustaban, pero se decidió por el básquet gracias a la intervención indirecta de un pivote rocoso y duro.
Mucho antes de convertirse en una leyenda de la NBA, Shaquille O'Neal tenía otro deporte en mente. Durante su adolescencia, el fútbol americano era su gran pasión y parecía el camino más probable para su futuro. Todo cambió gracias a una intervención de su padre. Según recordó el propio O'Neal, un día llegó a casa con un periódico en la mano y le dejó un mensaje muy claro: "Deja el fútbol americano y concéntrate en el baloncesto".
La razón estaba en una noticia deportiva. Jon Koncak acababa de firmar un contrato millonario en la NBA, una cifra que sorprendió al joven Shaq. Koncak, un pivote rudo y rústico sin casi talento, había firmado en 1989 por 6 años y 13 millones de dólares con Atlanta, más de lo que ganaba Michael Jordan en los Bulls, por ejemplo. Al ver aquel acuerdo, comenzó a imaginar hasta dónde podía llegar económicamente si desarrollaba todo su potencial en el básquet.
"Lo primero que me dije es ¿quién es Jon Koncak? Y cuando lo ví, yo hacía las mismas cosas que él en el secundario, y él estaba en la NBA. Pensé: si este está ganando 13 millones en 6 años, ¿cuánto podría ganar yo?", dice años después. Aquella reflexión fue suficiente para que empezara a tomarse el baloncesto mucho más en serio.
Aunque cambió de deporte, nunca abandonó las enseñanzas que le había dejado el fútbol americano. La fortaleza física, la resistencia al contacto y la mentalidad competitiva se convirtieron en rasgos distintivos de su juego dentro de la cancha. "Del fútbol americano tomé cosas. Cuando giraba con mis codos abiertos, lo hacía como para volarte la dentadura completa".
De hecho, O'Neal considera que esa experiencia explica por qué soportaba sin problemas el constante castigo físico que recibía de los rivales. "Nunca sentí realmente esas faltas", asegura al referirse a las estrategias utilizadas para frenarlo durante su carrera. Shaq también cree que habría tenido oportunidades de llegar al profesionalismo en el fútbol americano. Sin embargo, rechaza una idea que suele repetirse cuando se habla de ese escenario alternativo.
"No soy un lineman (puesto en el fútbol americano con no demasiado despliegue). Soy un showman", dice Shaq, dejando claro que se veía ocupando una posición mucho más vistosa dentro del campo de juego. Al final, aquella noticia sobre un contrato de la NBA terminó cambiando su destino. Lo que comenzó como una decisión práctica acabó convirtiéndose en una de las carreras más dominantes que ha visto el básquetbol mundial.














