NBA

Lo mejor del draft 2020 en Minnesota: LaMelo llega a los Timberwolves

10:44 25/06/2026 | Charlotte puso en vidriera a Ball y en pocas horas le consiguió destino. Minnesota dio a Naz Reid y un baúl de picks para juntar al 3º de la clase 2020 con el 1º, Anthony Edwards.

Edwards-Ball, el nuevo combo de Minnesota (IA)

La novela duró poco. Apenas unas horas después de que Charlotte Hornets confirmara que escuchaba ofertas por LaMelo Ball, el base All Star cambió oficialmente de destino y jugará en Minnesota Timberwolves. El acuerdo envía también a Josh Green a Minneapolis, mientras Charlotte recibe a Naz Reid, una primera ronda sin protección de 2033, swaps de primera ronda en 2028, 2029 y 2030, además de tres selecciones de segunda ronda. Así termina una etapa de seis años en Carolina del Norte para quien fue una de las grandes caras del draft 2020.

Para Minnesota, la apuesta es fuerte pero responde a una necesidad evidente. Después de varias temporadas compitiendo en la elite del Oeste, incluyendo dos finales de conferencia consecutivas, la franquicia entendió que el proyecto había alcanzado un techo. La llegada de Ball le entrega a Chris Finch el armador creativo que el equipo no tuvo desde su salto competitivo, reemplazando el desgaste lógico de Mike Conley Jr. y formando un perímetro explosivo junto a Anthony Edwards y Ayo Dosunmu. Si logra mantenerse sano, Minnesota suma uno de los playmakers más talentosos de toda la liga.

Del otro lado, Charlotte parece haber decidido cambiar definitivamente el eje de su reconstrucción. Aunque Ball venía de una temporada positiva con 20.1 puntos, 7.1 asistencias y 72 partidos disputados, la organización optó por capitalizar su valor de mercado y rodear a jóvenes como Brandon Miller y Kon Knueppel con mayor profundidad y activos de futuro. El retorno incluye un Naz Reid consolidado como interno moderno y, sobre todo, un importante paquete de picks que fortalece el largo plazo de una franquicia que todavía busca volver a ser competitiva de manera sostenida.

Pero quizás el dato más relevante para los Hornets aparece lejos de la cancha. Además del capital de draft, la operación genera una trade exception de 40.7 millones de dólares, la más grande registrada en la historia de la NBA, otorgándole a Charlotte una flexibilidad financiera enorme para absorber contratos, participar agresivamente en futuros movimientos o acelerar una reconstrucción mucho más dinámica. Minnesota consiguió a una estrella para competir ahora; Charlotte, en cambio, apostó por resetear el proyecto con activos, margen salarial y libertad absoluta para construir su próximo ciclo.

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