Euroliga-NBA

La Euroliga le pone límites a la NBA para abrir su liga europea

10:51 10/10/2025 | El ambicioso proyecto “NBA Europe” comienza a chocar con la competencia emblema del Viejo Continente, que marcó una posición firme ante la expansión estadounidense.

Paulius Motiejunas, la Euroliga y los parámetros para una NBA de Europa (Eurohoops)

El encuentro del 8 de octubre en Ginebra reunió a representantes de las tres entidades, en una mesa de alto voltaje donde se discutió el posible desembarco de la NBA en Europa. Fue la segunda reunión formal desde que la liga norteamericana y la FIBA anunciaron su intención de crear una nueva competición de clubes a partir de 2027. “La Euroliga agradece a la NBA el diálogo constructivo y a la FIBA por promover y organizar las reuniones”, expresó el comunicado oficial, aunque también deslizó una advertencia: la propuesta de colaboración presentada hace meses aún no recibió una respuesta concreta.

Detrás del tono diplomático, la Euroliga busca blindar su modelo frente a la irrupción de una competencia que podría alterar el equilibrio de poder. En Barcelona, los clubes con licencia permanente discutieron una estrategia común y consensuaron los cuatro pilares innegociables de cualquier acuerdo. El primero, el beneficio compartido, apunta a que “toda propuesta debe aportar valor a todas las partes interesadas y al baloncesto europeo en su conjunto, sin marginar a quienes han construido la estructura actual del baloncesto de élite”. En otras palabras, la NBA podrá jugar en Europa, pero no a costa de los clubes que sostienen el sistema.

El segundo principio, la integridad cultural, busca preservar el ADN del básquet europeo: su tradición, sus hinchas y su identidad. La Euroliga teme que un torneo al estilo NBA diluya el carácter local y las rivalidades históricas que diferencian al continente del espectáculo estadounidense. El tercero, la excelencia competitiva, exige que cualquier iniciativa mantenga y eleve los estándares deportivos actuales, evitando que el marketing suplante al mérito deportivo. Finalmente, la gobernanza europea impone una línea roja: las decisiones clave deben seguir tomándose en Europa, para asegurar que los intereses del baloncesto continental prevalezcan sobre los comerciales.

Mientras la NBA y la FIBA avanzan con su plan de una “NBA Europe”, la Euroliga intenta que el diálogo se convierta en una mesa de negociación real, no en una invitación simbólica. Motiejunas y los clubes entienden que el atractivo global del básquet pasa por cooperar, pero sin renunciar al control del juego que los define.

Compartir