Europa

Luis Scola y la rebeldía necesaria para Dusko Ivanovic

19:36 06/11/2025 | Dusko enfrentó al Baskonia como entrenador y por eso recordamos una anécdota de Luifa con el DT montenegrino. Eso que le faltaba a su hijo Stefan, lo tenían Scola y el Chapu.

Scola y una historia con Dusko.

Luis Scola siempre reconoció a Sergio Hernández y a Dusko Ivanovic como dos de los entrenadores más influyentes de su carrera. Con el técnico montenegrino compartió sus primeros años en el profesionalismo europeo, una etapa clave para su formación como jugador. En el libro El abanderado, de Mauricio Codocea, editado por Básquet Plus, Ivanovic le dedica elogios sinceros al excapitán argentino, lo que conmovió a Scola. En una entrevista con el periodista español David Camps, el exjugador confesó: “Me puso muy contento enterarme del valor que él me tenía como jugador; tengo un cariño muy grande por Dusko, es un entrenador muy importante para mi carrera y tengo decidido ir a visitarlo cuando me retire y decírselo en persona”.

Durante la charla, Scola recordó una anécdota famosa sobre Andrés Nocioni, quien fue multado por Ivanovic por lanzar triples y respondió que seguiría haciéndolo igual. Aquella historia dio pie a una reflexión profunda del exjugador sobre la importancia de la rebeldía en los deportistas. “Hay que tener esa rebeldía. El entrenador siempre describe al jugador que no comete errores, que no trae problemas. Pero a la hora de fichar jugadores para ganar cosas, terminan llevando a los que tienen una personalidad casi opuesta. Esos jugadores son los que ganan partidos”, explicó el excapitán de la Selección Argentina, destacando que el carácter y el coraje definen a los verdaderos protagonistas.

Scola añadió que ese tipo de jugadores son los que asumen la responsabilidad en los momentos decisivos. “Al final del día, todo se vuelve alrededor de un jugador con la pelota en la mano decidiendo el futuro de una franquicia. Ese jugador tiene que tener el carácter y la decisión de tomar el tiro sin miedo ni dudas”, aseguró. Su visión coincide con la filosofía exigente de Ivanovic, quien, pese a su dureza, valoraba a los jugadores con personalidad fuerte.

Para ilustrarlo, Scola compartió una anécdota personal con su exentrenador. Contó que, hablando sobre su hijo Stefan, Ivanovic le dijo: “Juega bien, tiene talento, se entrena, pero le falta algo… le falta lo que tienes tú”. En ese momento, Scola no entendía cómo podía decirle eso alguien que lo retaba constantemente, pero con el tiempo comprendió el mensaje: “Si bien peleaba día a día contra esa rebeldía, él necesitaba eso para el equipo”. Así resumió la relación entre el jugador perfeccionista y el entrenador exigente: una historia de respeto mutuo, disciplina y pasión por la mejora constante.

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