Champions League

Nunca visto: un juego de la BCL termina en 7 minutos tras un duelo 5 vs 2

14:56 06/01/2026 | El Trapani dejó otro capítulo memorable para mal; enfrentó al Hapoel Holon con cinco jugadores a disposición, en 5' se quedó con dos y lo dieron por suspendido con uno.

Hapoel Holon vs Trapani Shark, nunca visto

El play-in de la Basketball Champions League quedó marcada por una escena inédita y bochornosa. En cancha neutral, en Bulgaria, el duelo entre Trapani Shark y Hapoel Holon duró apenas siete minutos reales: no por una goleada histórica, sino porque el equipo italiano se quedó sin jugadores suficientes para continuar. El marcador, detenido en 38-5, fue casi una anécdota frente a la gravedad del episodio.

Trapani se presentó con solo cinco jugadores inscriptos —Alessandro Cappelletti, Francesco Martinelli, Riccardo Rossato, Fabrizio Pugliatti y Luigi Patti—, con el agravante de que Martinelli (2008) y Patti (2007) debutaban como profesionales. A los cinco minutos, Rossato, Cappelletti y Pugliatti abandonaron el campo por problemas físicos, dejando a la Shark con apenas dos hombres en cancha y sin alternativas desde el banco.

El final llegó de manera inevitable. Tras la quinta falta personal de Patti, y con 3:06 por jugar del primer cuarto, los árbitros aplicaron el reglamento y suspendieron el partido: con un solo jugador disponible, no existían condiciones mínimas de competencia. Holon avanzó sin oposición real y el encuentro quedó registrado como uno de los más insólitos en la historia del torneo.

Detrás del papelón deportivo aparece una crisis estructural profunda. Las lesiones, las salidas de jugadores clave como Paul Eboua, Matt Hurt, Jordan Ford y Timmy Allen, y las dudas sobre el futuro de figuras como John Petrucelli y Ryan Arcidiacono vaciaron el plantel. A eso se suman sanciones por problemas administrativos y fiscales, incluida una quita de puntos en la Serie A italiana y la reciente cancelación del partido ante Virtus Bologna, resuelto con un 20-0 administrativo.

El caso Trapani expone el costado más crudo del básquet profesional europeo cuando los proyectos colapsan fuera de la cancha. Lo que debía ser una vidriera internacional terminó como una advertencia: sin respaldo económico ni estabilidad institucional, ni siquiera la competencia continental puede sostener la ficción del juego. En siete minutos, la BCL mostró un límite que nadie imaginaba cruzar.

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