NBA

Tom Dundon, el propietario que llevó el "no hay plata" a la NBA

14:00 21/04/2026 | Ahorrativo, tacaño o sensato, son distintos adjetivos para hablar del dueño de los Trail Blazers. Pagó 4.000 millones de dólares por el equipo, pero no suelta ni un centavo más.

Tom Dundon, el ahorrativo propietario de Portland (Getty)

En Portland Trail Blazers, la nueva era ya tiene sello propio y genera ruido. Desde la llegada del propietario Tom Dundon, la franquicia empezó a mostrar una política de recortes que sorprendió incluso puertas adentro. Según informó The Oregonian, el equipo redujo su delegación en viajes de playoffs —dejando afuera a su reportero digital y fotógrafos— y hasta evitó pagar late checkouts en hoteles durante la serie en Phoenix. Detalles menores en apariencia, pero que empiezan a construir una narrativa incómoda en el día a día.

La austeridad también se trasladó al vínculo con los hinchas. El propio presidente del equipo, Dewayne Hankins, confirmó que no habrá remeras de regalo en los partidos de local de playoffs, una tradición habitual en la NBA. Desde la dirigencia intentaron bajar el tono: la copropietaria Sheel Tyle explicó en redes que “habrá otra propuesta”, mientras fuentes internas aseguraron que no era una cuestión económica, ya que esos costos suelen cubrirse con sponsors. Sin embargo, el gesto volvió a alimentar la percepción de ajuste constante.

El contraste cultural es fuerte. Durante casi cuatro décadas, la franquicia estuvo bajo el ala de Paul Allen, uno de los hombres más ricos del mundo, y luego de su hermana Jody Allen. Hoy, el mensaje es otro: cada gasto se evalúa bajo una lógica estrictamente competitiva. “Si hay una esquina para recortar, Dundon ya está ahí”, resumió The Athletic, marcando un cambio radical en la identidad operativa del club.

Esa filosofía también se refleja en lo deportivo. Aunque el interino Tiago Splitter sostuvo el equipo tras la salida de Chauncey Billups, Dundon ya entrevistó a una larga lista de entrenadores, rompiendo códigos habituales de la liga. “No le importa lo que digan de él. Solo le importa ganar”, esa indiferencia ante la opinión pública aparece como una de sus marcas de gestión.

Mientras tanto, el equipo intenta sostener el foco competitivo: cae 0-1 en la serie ante San Antonio Spurs pese al gran debut de Deni Avdija en playoffs. En paralelo, crecen las dudas sobre el futuro de áreas clave como transmisiones, experiencia en cancha y programas comunitarios. Dundon ya dejó claro su método: gastar menos en todo lo que no impacte directamente en ganar. En Portland, el “no hay plata” no es solo un discurso.

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