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Facundo Campazzo: la teoría del Big Bang humanizada

16:43 20/05/2020 | El base progresa año a año y en las últimas dos temporadas creció muchísimo. Un estudio a su mejoría desde la 2018/19 hasta la 2019/20.

Campazzo fue el más valioso de la Copa (Foto ACB)

La teoría del Big Bang consiste en un gran estallido que constituye el momento en el que de la nada misma surge toda la materia, más precisamente, el origen del universo. La materia, según esta teoría, era un punto infinitamente pequeño, y de muy alta densidad, que en determinado tiempo explotó y se expandió en múltiples direcciones, creando todo lo que conocemos, observamos y tocamos. 

Allí apareció el universo, y, dentro de él, el espacio y el tiempo. Esto sucedió hace aproximadamente 13.800 millones de años y, desde ese momento, muchos físicos intentaron reconstruir esa cronología de lo acontecido para enteder el qué, el cómo, el cuándo y el dónde empezó el inicio de todo tal y como lo conocemos. 

Facundo Campazzo no es un físico, ni forma parte de la teoría del Big Bang, pero sí produce un efecto similar todas las temporadas, explotando cuando todos piensan que ya llegó a su pico de rendimiento y demostrando a todos que el progreso es una constancia y no una meta. Su juego no tiene línea final y nadie sabe hasta dónde podrá seguir mejorando. Mientras tanto, el cordobés produce estallidos año tras año, perfeccionando su juego y haciendo mejores a sus compañeros y a sus equipos en general. 

Un ataque integral 

En defensa todos saben y conocen lo que Campazzo trae a la mesa, pero en ataque da la sensación de que jamás para de crecer. Esta temporada, antes de la pausa por la pandemia del coronavirus, el argentino dio grandes muestras de progreso en apartados tales como menor cantidad de pérdidas, lanzamientos, ritmo de juego y control de los tiempos tanto adelante como atrás. 

Para estudiar su juego es necesario leer las estadísticas, ya que mucho de su progreso se puede ver reflejado allí. Por ejemplo, según los índices de Real GM, el ratio de asistencias/pérdidas de Campazzo en todos los torneos disputados hasta el momento subió de 2.65 en la 2018/19 a 2.85 en la 2019/20. Es decir, el argentino pierde más pelotas (de 1.8 en 2018/19 a 2.2 en 2019/20), pero genera más pases, ya que pasó de promediar 4.9 la temporada pasada a 6.4 en la actual. 

Otro de los apartados en los que avanzó considerablemente es en sus lanzamientos. Pasó de tener 57.9% en porcentaje de tiro verdadero en la campaña pasada a 59.0% en la actual. También mejoró sus porcentajes en tiros de campo efectivos (de 49.3% en 2018/19 a 51.6% en 2019/20), tiros de campo en general (de 40.0% en 2018/19 a 41.4% en 2019/20) y triples (de 37.3% en 2018/19 a 37.5% en 2019/20). 

Mayor productividad

Otros tres índices de mejora en el ataque se pueden ver en su rating ofensivo que, si bien no es un gran evaluador del rendimiento individual, aumentó de 120.8 en la campaña pasada a 121.7 en la actual, su rating de eficiencia (de 18.0 a 19.7) y su porcentaje de uso, el cual creció de 20.9% en la 2018/19 a 22.6% en la 2019/20. ¿Qué refleja el último apartado? Tuvo muchas más posesiones que en el pasado y aún así se mantuvo productivo, en constante crecimiento y sin bajar el rendimiento en ningún momento.

Finalmente, algunas de las cosas que no se reflejan en las estadísticas y en las que también mejoró son el control del ritmo del juego, la pausa y la revolución constantes, el dominio de los tiempos y la capacidad para decidir más y mejor sin arriesgar tanto el balón como en el pasado. 

Se viene el estallido

Luego de la explosión del Big Bang, el universo se expandió y se enfrió tanto que se formaron las primeras partículas subatómicas, conformadas por los electrones, positrones, mesones y bariones, entre otros. Después se formaron los átomos y aparecieron las estrellas y las galaxias. 

Gracias a todo eso también surgió Facundo Campazzo y hoy produce nuevamente grandes estallidos como aquella vez en la que se creó el mundo hace 13.800 años. Su juego cautiva, enamora y construye adeptos. Mejora constante, sin pausa y con prisa. Allí va el cordobés del Real Madrid, la liebre que le gana a todas las tortugas sin confiarse en su velocidad. ¿Llegará la NBA? A él no le importa, hace lo que quiere en España. Lo que quiere, cuando quiere y donde quiere. 

 

 

 

Ignacio Miranda/ [email protected]
En Twitter: @basquetplus
En Twitter: @nachomiranda14

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