10/09 | Preolímpico 2011

Por repetida, la frase no deja de tener más vigencia que nunca. No hay
mañana. Desde que el 29 de julio, Lamas juntó a los 15 preseleccionados en el
Hotel Panamericano, el único día marcado con rojo era el 10 de setiembre.
Y el 10 de setiembre llegó. Y, más allá de la derrota ante Brasil, no es muy
distinta la realidad a la que casi todos imaginábamos. Argentina ganaría bien
la mayoría de los partidos y se le podían complicar, incluso perder, algunos
partidos (Brasil, Dominicana, Puerto Rico).
No sorprendieron en absoluto los cuatro semifinalistas y el cruce de semis, el
del Día D, a nuestro juicio, es el mejor que le podía tocar a la Argentina,
pese a no terminar primero en la segunda fase.
¿Por qué Puerto Rico es un buen rival? Creemos que de los tres posibles rivales
en su momento, Puerto Rico es el más flojo en el juego interior donde, por el
estado físico de Scola y Oberto, Argentina podía tener mayores problemas,
defensivos básicamente.
Puerto Rico centra su ofensiva en la media cancha Arroyo/Barea y el resto juega
para ponerles cortinas, especialmente el propio Santiago, con el que generan
muchos pick and rolls. Es muy difícil que Dany pueda estar esta noche, lo que
de todos modos no es una gran noticia.
¿Por qué? Porque con Santiago los problemas estaban más claros. Sin él, Flor
Meléndez y Carlos Morales deberán inventar una estrategia a todo o nada, y eso
siempre genera peligro. Es muy probable que decidan jugar con cinco abiertos,
ampliando la cancha, y eso a nuestros interiores les va a molestar. Argentina,
en ese caso, deberá hacer una gran defensa de equipo para recuperar los
espacios que los grandes dejen saliendo lejos del cesto.
Eso mismo, igualmente, le dará ventajas en ataque, donde Puerto Rico por lógica
intentará tirar muchas defensas zonales, para proteger su pintura y disimular
la diferencia de talla.
Es en este esquema donde más se notará la ausencia de Andrés Nocioni, si se
confirma. La memoria nos lleva a Beijing 2008, cuando Chapu jugó en una pierna
ante Lituania y fue figura, pero no podemos esperar que se repita esa
situación. El tobillo es más complicado que la rodilla.
Otro tema importante. ¿Qué rol jugará la gente? Esta Generación de Oro, sobre
decirlo, ha pasado por mil situaciones y partidos decisivos, pero nunca tuvo un
juego como el de hoy, clave para los Juegos, con 8500 personas alentando.
Siempre surgió en la adversidad. Habrá que ver cómo reacciona con todo a favor.
En principio, es un punto que suma.
¿Qué puede esperarse? La calidad, experiencia y extensión del plantel argentino
es superior a la de Puerto Rico. Argentina tiene hoy, en nombres, una
diferencia grande con el resto y, aunque en el torneo tuvo altibajos (los tuvo
siempre desde Indianápolis 2002 para acá), la historia indica que en estos
encuentros es donde sus principales figuras más disfrutan estar en una cancha.
Controlar en su medida a Arroyo y Barea será tarea de Prigioni, Sánchez y del
equipo en general, que deberá ayudar a los bases cuando sean superados en la
primera línea. Puerto Rico jugará buena parte de sus chances al tiro exterior y
a sacar contraataques con un equipo liviano, por eso tendrá mucha importancia
la forma en la que ataque Argentina.
Sin embargo, si tuviéramos que marcar cuál es la materia determinante a rendir esta noche es la PERSONALIDAD. Y ahí, Argentina ha sido top mundial en los 10 últimos años. Nunca falló en eso. Perdió partidos, pero en personalidad siempre dio lo que se esperaba, o más.
La ansiedad será un punto vital. Quien no la maneje puede complicarse todo. Si
Argentina tiene una buena noche defensiva (primero) y no se apura en los
ataques de entrada, seleccionando bien los tiros y moviendo el balón, el pase a
la final de mañaba debería ser medianamente tranquilo. El problema es que a
Puerto Rico esa idea no le interesa.
Fabián García / fabiangarcia@basquetplus.com
Enviado especial a Mar del Plata
@basquetplus