La misión imposible no pudo ser y la lógica y real diferencia que existe entre los dos equipos fue contundente. El sueño de jugar otra final olímpica no debería desilusionarnos, ya que aun queda un lugar en el podio, donde podamos ver ondear la bandera que tan bien defienden estos guerreros.
Hoy comenzó difícil el partido pero una vez mas salieron a relucir los valores que lleva en el ADN la mítica Generación Dorada: coraje, entrega, lucha, competitividad, y así nos fuimos soñando al descanso.
A partir de ahí EEUU nos pasó por arriba, sacó a relucir su artillería pesada, su intensidad y acierto y nos llevó al último cuarto a reservar fuerzas para afrontar con lo mejor el partido especial, que será contra un equipo muy potente físicamente como Rusia.
Derrota que duele pero que reafirma lo que todos pensamos: morir de pie como muere la GD en las pocas ocasiones que lo hizo es un orgullo para todos. El color de la medalla no se negocia, no se especula, va siempre al máximo y así nos respetaron y así nos recordarán para siempre.
Por lo que sé, esta noche dolerá esta derrota, y mañana se transformará en hambre, esto será la gasolina que alimente el espíritu para salir el próximo partido como si fuese la final, no dudo de ellos. Solo ellos saben interiormente que cuando viajaron a Londres los objetivos eran dos: meterse entre los 4 mejores y pelear una medalla.
El primero fue conseguido y el segundo está aun en nuestro sueño, y si seguimos jugando en esta línea estaremos más cerca del tercer puesto. Porque en la eternidad ya están metidos, están en todos los corazones de los que amamos el básquet y con medalla, o sin medalla, son un orgullo que generan tantos sentimientos.
SON LOS ESPECIALISTAS EN PONERTE LA PIEL DE GALLINA, son un ejemplo para todos. Vamos por más. Ojalá la próximas líneas que tenga que escribir sean con ustedes subidos al podio, cerca del cielo donde en realidad está su lugar.