NCAA

Texas Western University: el equipo de la NCAA que lo cambió todo

21:09 28/04/2020 | Desde 1961 a 1966 fueron el primer conjunto que se animó a jugar con chicos de color. Lograron el título de la NCAA en 1966 ante Kentucky.

Los Miners posando con el título (Foto: NCAA)

Era 1961. Un año de una lamentable época marcada por el racismo. En medio de eso un cambio radical. Texas Western University puso a Don Haskins al frente del equipo. El técnico creía en una idea drástica. Quería reclutar jugadores de color, pero tenía un impedimento. Los deportes podían ser disputados sólo por blancos. Nada de eso le importó al entrenador, y finalmente terminó trayendo a siete afroamericanos. 

Poseían talento, pero eran diamantes en bruto y había que pulirlos a partir de disciplina, obediencia y control. Esto fue paulatino, pero los resultados se vieron ya en la primera campaña disputada. Tuvieron un récord de 18 partidos ganados y apenas seis perdidos. Luego, la temporada siguiente mejorarían la marca ganando un partido más y siendo derrotados también en sólo un juego más. 

Lamentablemente, mientras el revolucionario conjunto iba mejorando dentro de la cancha, fuera de ella causaba odio y hostigamiento en cada ciudad que visitaba. Cartas amenazantes hacia la familia de Haskins, palizas a jugadores (Nevil Shed, por ejemplo), robos y destrozos en las habitaciones de hotel eran algunos de los ataques que los jugadores de los Miners debieron soportar en aquellos años. 

Tal era el hostigamiento que ni la ley de derechos civiles sancionada en 1964, que garantizaba que no haya segregación institucional racial, evitó que los jugadores afroamericanos (y todo el equipo en general) sean foco de ataques constantes. A pesar de todo eso, el conjunto de Texas aguantó y aguantó sin importarle los problemas y ni las condiciones.

Finalmente, su premio llegó en la 1965/66, en donde los de Texas tuvieron su mejor temporada y lograron avanzar a la final de la NCAA, con un espectacular balance de 23 partidos ganados y apenas uno perdido. Enfrente estaba Kentucky, una de las universidades más dominantes de la historia. Nadie daba un peso por ellos, y la victoria parecía ser un voto cantado.

A pesar de eso, un 19 de marzo de 1966 en el College Park de Maryland, aquel rebelde equipo que se plantó al Statu quo de turno logró revertir la situación y ganar el partido por 72-65, consagrándose campeón de la NCAA y cambiando para siempre la historia del mundo moderno tal y como lo conocemos. Dijeron la verdad en un mundo de mentiras. Fueron la excepción que terminó siendo la regla. Hicieron historia. 

 

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