NBA 2018/19

Los Spurs y un panorama peligroso: ¿hay vida después del tridente?

11:12 29/08/2018 | San Antonio perdió en apenas dos años a su Big 3 y está cerca de perder a su entrenador legendario. ¿Cómo saldrá parado de esta transición?

Murray, uno de los que buscará tomar la posta del futuro de los Spurs

Todo llega a su final y luego de dos décadas de gloria, pareciera que San Antonio comienza una etapa en la que le será muy difícil volver a ser competitivo, al menos en el corto plazo. En dos años perdieron a su histórico Big 3 (Duncan, Parker y Ginóbili), mientras que la salida de Gregg Popovich para dirigir al seleccionado de Estados Unidos también es inminente (esta podría ser su última campaña).

Para colmo, el apuntado para ser la renovación de esa inigualable era, Kawhi Leonard, también dejó la franquicia en el verano estadounidense, siendo traspasado a Toronto a cambio de DeMar DeRozan. Un buen jugador, pero bajo ningún punto de vista, de la dimensión de Leonard.

Si a esto le agregamos que los Spurs están en el ultra exigente Oeste, la situación es aún más complicada. Es cierto que tienen algunas piezas interesantes (DeRozan, Aldridge) y un sistema de juego como para estar en la pelea por ingresar a los playoffs. Pero nadie se anima a aventurarse mucho más allá de eso. Y cuidado, porque descontand todo lo que significó Ginóbili en la franquicia, también lo extrañarán adentro de la cancha: el bahiense viene de ser uno de los mejores jugadores del equipo en la pasada temporada, aún a sus 40 años.

De todas formas, el problema para San Antonio no solamente pasa por no tener un presente demasiado alentador, sino porque su futuro también carece de brillo. Dejounte Murray puede convertirse en un muy buen base y habrá que estar atento al desarrollo del novato Lonnie Walker, pero lo cierto es que hoy los Spurs no tienen esa figura joven que les garantice ser competitivos durante la próxima década. Si todo va bien, DeRozan ocupará ese lugar en el corto plazo, pero el californiano ya tiene 29 años de edad y un juego bastante dependiente de su explosión atlética. Aldridge, por su parte, ya está en los 33 años.

El otro gran inconveniente que tienen los texanos es salarial. Este año están apenas en el puesto 16° entre los equipos que más gastan, pero ya son el 12° con más salarios comprometidos para la 2019/20 y el 7° para la 2020/21. En otras palabras, no tendrán demasiada flexibilidad económica y si quieren potenciarse, seguramente deberán hacerlo a través del Draft. Y si bien han tenido mucho éxito en el pasado por esa vía, no deja de ser una apuesta mucho más arriesgada que la de la agencia libre.

Los Spurs llegaron a la NBA en 1976 y desde ese día a la fecha, han tenido prácticamente sin excepción, a uno de los mejores jugadores de la competencia. Del 76 al 85 disfrutaron de George Gervin, mientras que en 1989 llegó David Robinson, quien inmediatamente se transformó en una súperestrella. Luego pasaron sucesivamente Tim Duncan, Tony Parker, Manu Ginóbili y Kawhi Leonard. Todos con presente o futuro en el Salón de la Fama y claves para que un mercado tan chico como el de San Antonio siga siendo rentable, tanto para sus dueños, como para la NBA en general.

¿Cómo puede cambiar este escenario? Quizá el mejor ejemplo esté en aquellos cuatro años de transición, entre 1985 (Gervin) y 1989 (Robinson), cuando el equipo cayó a los peores lugares del torneo (récord combinado de 115-213), lo que les permitió tener selecciones altas en el Draft (así consiguieron al Almirante y a Sean Elliott, entre otros). Si por el contrario, se mantienen en un rango de mediocridad, sin tocar fondo ni pelear por campeonatos, la franquicia ejemplo podría entrar en un período peligroso, dentro de la voraz realidad de la NBA.

 
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