NBA

Jordan, Pippen y el día que no fueron compañeros, sino rivales

16:51 15/09/2020 | El hecho ocurrió el 10 de diciembre de 2002. El partido no fue muy atractivo, pero verlos enfrentados fue atractivo. Nunca más jugaron en contra.

Jordan ante Pippen (Foto: NBA)

Finales perdidas, finales ganadas, seis campeonatos, llantos, alegrías, peleas, cervezas y puros. No había Michael Jordan sin Scottie Pippen y no había Scottie Pippen sin Michael Jordan. Hasta 1998 fueron la ropa y el cuerpo, el mate y la yerba, el mar y la sal. Inseparables como gemelos, indestructibles como un tsunami. 

Nadie pensó que algún día estarían enfrentados en una cancha, pero el lamentable hecho ocurrió. Michael se retiró en 1998 y ese mismo año Scottie fue traspasado a Houston. Un año después el 33 se mudó de nuevo, luego de ser traspasado a Portland, en donde se mantendría por cuatro temporadas. 

Jordan ya estaba fuera, pero un día decidió volver, tras haber comprado una parte de Washington Wizards en 2000. Fue así que en 2001 debutó con la de los de la Capital y de repente el calendario estaba marcado con un día especial: cuando se enfrentaría a Scottie Pippen y los Blazers. Para tristeza de los fanáticos, Michael no pudo jugar en ninguno de los dos partidos ante Portland de ese año por una lesión...

Aquel tic en el calendario se borró y se marcó uno nuevo: 10 de diciembre de 2002. Era el día en el que finalmente se iban a enfrentar los dos veteranos que fueron compañeros por más de una década de gloria y despotismo. 

El enfrentamiento no fue tal y todo volvió a ser decepción. Scottie tuvo un buen juego y terminó anotando 14 puntos, que fue la misma cantidad que logró Jordan. En muy pocas oportunidades se defendieron y los jóvenes como Rasheed Wallace, Jerry Stackhouse y compañía tomaron la posta de un partido en el que Portland arrasó: 98-79. 

La nueva fecha en el calendario se encontraba en el mes de marzo de 2003, pero aquella vez fue Pippen el que se perdió el partido por lesión. Tras esa temporada Jordan se retiró y la ilusión se perdió. Scottie hizo lo mismo un año después, vistiendo la camiseta del club de sus amores, ya con Paxson en el puesto de gerente. 

El destino es así y nunca quiso ver a los dos guerreros enfrentados. Algo se le fue de las manos e intentó arreglarlo como pudo. Estaban encaminados para ser amigos, no rivales. No podía ser de otra forma. No se concebía otra manera.

Jordan y Pippen. Pippen y Jordan. Lo mejor de lo mejor. Palabra mayor.  

 

 

Ignacio Miranda/ [email protected]
En Twitter: @basquetplus
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