Balances 2017

El año de la selección: ilusión y confirmaciones para una nueva era

17:14 27/12/2017 | Argentina redondeó un muy buen 2017 a nivel seleccionado. Repasamos lo que dejó la AmeriCup, las eliminatorias y la chance del Mundial 2027.

Deck y Garino, dos que confirmaron su lugar como piezas claves

El 2017 marcó el comienzo de una nueva etapa para el seleccionado argentino. Ya sin figuras como Manu Ginóbili o Andrés Nocioni, ni tampoco Carlos Delfino, quienes estuvieron en Río 2016, Argentina salió muy bien parado de los dos torneos que disputó en el año: la AmeriCup y la primera ventana por las eliminatorias americanas.

En cuanto a la AmeriCup, sacando el segundo tiempo de la final ante Estados Unidos, el cual terminó costándole el título, los de Sergio Hernández mostraron la continuidad de una identidad, llevada adelante por nuevos abanderados y la consagración en el primer nivel de varios jugadores que tuvieron su primera chance importante en esa función.

Se le ganó a Venezuela, Canadá, Islas Vírgenes y México, para terminar cayendo ante Estados Unidos en la definición, en un juego en el que la selección estuvo casi siempre en la delantera. Desde el plano individual, Campazzo y Garino ratificaron su condición de piezas claves en el perímetro; Deck brilló por su versatilidad para ocupar hasta tres posiciones, mientras que Brussino no arrancó bien, pero jugó una excelente Final Four. Y como si esto fuera poco, Redivo y Sáiz respondieron de gran manera en sus minutos y roles, ganándose un lugar a futuro en el equipo. Ah, y todo sin Scola, quien apenas pudo jugar dos minutos por lesión.

Como era previsible, la historia tuvo diferencias en los partidos por las eliminatorias, aunque los resultados fueron igual de positivos (dos victorias). Sin tiempo de preparación y con bajas claves (Campazzo, Brussino y Garino), Argentina no tuvo la fluidez y la seguridad mostrada en la AmeriCup, pero igual pudo superar ampliamente a Paraguay en el debut (96-63) y traerse un triunfo de oro de Panamá (68-59), nuevamente sin Scola.

Lo más interesante del año, además de la marca de seis victorias y solo una derrota, es que no solo se abrió el abanico de nombres a ser tenidos en cuenta, sino que también se fue creando una columna vertebral para el futuro. El perímetro con Campazzo, Brussino y Garino parece fijo, como también lo están Deck, Scola y Delía en las posiciones internas (el santiagueño también puede ver minutos como tres). Todo indica que la dupla Laprovittola-Redivo ocupará la media-cancha desde la segunda unidad, mientras que Sáiz se ha ganado un lugar en la rotación de hombres grandes. Esto, en los casos en los que se pueda tener a todos disponibles, deja solamente tres puestos para cubrir: dos perimetrales (Fjellerup, Mata, Flor, Vildoza, Aguirre) y un interno (Mainoldi, Sandes, Gallizzi, Acuña).

Para terminar de coronar un 2017 con saldo netamente positivo, la selección también recibió una buena noticia a través de la CABB: fue finalista para organizar el Mundial 2023 y aunque el mismo terminó en manos asiáticas (Filipinas-Indonesia-Japón), se abrió una puerta enorme para llevar adelante junto a Uruguay el evento máximo del 2027, siempre y cuando se cumplan los requisitos de FIBA. Nada mal para una época post-GD en la que parecía habría mucha más incertidumbre y que sin embargo, nos sigue entregando alegrías e ilusión adentro y afuera de la cancha.

 

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